jueves, 2 de diciembre de 2010

8.4 Las dos cosmologías o las dos explicaciones teóricas sobre el origen y la estructura coherente de todo el universo.

8.4 Las dos cosmologías o las dos explicaciones teóricas sobre el origen y la estructura coherente de todo el universo.

El conocimiento profundo de muchas zonas de la ciencia como por ejemplo del universo de las estrellas y galaxias, no pueden explicarse con claridad y sencillez sino solo por los expertos y además usando al respecto la última generación de los instrumentos que la ciencia astronómica dispone y renueva de año en año. En el año 2002 algunos telescopios descubrieron galaxias a la distancia de casi 14 mil millones de años luz. Entonces los periodistas preguntaron a los astrónomos haciéndoles la polémica pregunta. ¿Qué edad tiene el universo?. Resultaron tres tipos de respuestas, como los del Big Bang venían sosteniendo desde hacia diez años que tenía 14 mil millones de años dieron la respuesta incorrecta afirmando tiene catorce mil millones de años, respuesta aceptable, a lo menos unos catorce mil millones de años. ¡Nuestra respuesta correcta, lo más probable una edad infinita de años! ¿Quién nos lo probó? Los grandes telescopios, el gran telescopio VLT (Very Large Telescope) del ESO, ubicado en el norte de Chile, ya en abril del 2002 descubrió un enjambre de galaxias ubicadas a 13500 millones de años luz. Es correcto afirmar que lo más probable como edad del universo es una edad infinita de años. Con cada nueva generación de telescopios descubrimos una nueva zona más alejada, que las anteriores, donde la luz demora de nuevo más miles de millones de años en llegar hasta nosotros que lo que ya conocíamos.

Nuestros telescopios son nuestras herramientas objetivas para pensar correctamente en estos candentes temas. El lugar en que se encuentra ubicado, el complejo VTL formado por los cuatro grandes telescopios y sus otros doce instrumentos telescópicos anexos, es una parte de un desierto que se encuentra a una gran altura sobre el nivel del mar. Allí, en el elevado desierto del Norte de Chile, estuvo mi ex profesor y amigo Guillermo Romero midiendo las condiciones climáticas para la observación de las estrellas. Guillermo con sobrada razón fue nombrado y reconocido como primer astrónomo de Chile, él fue uno de los que descubrió que era este lugar el mejor del mundo para el desarrollo de la astronomía terrestre. Este lugar tiene un SI, o sea un tiempo de días despejados de casi los 365 días al año. Sus 360 noches despejadas de nubes al año son una cosa importantísima para sacarle provecho a los valiosísimos instrumentos y para la programación de los astrónomos.

Permítanme contarles al margen algo curioso de un hecho simple pero de mucha justicia, los astrónomos del VLT demostraron que son muy progresistas, como todos los verdaderos científicos, y le pusieron el nombre a los cuatro grandes telescopios del complejo VTL no en el clásico idioma inglés como era la costumbre sino en el idioma de los que eran en aquel entonces muy mal tratados y discriminados indígenas de Chile. Los nombres de los cuatro telescopios son: Antu (Sol), Kueyen (Luna), Melipal (Cruz del Sur), Yepún (Sirio), que significan en el idioma mapuche Sol, Luna, Cruz del Sur y Sirio respectivamente. Por la importancia de los telescopios del VTL y haciendo una justicia póstuma con los araucanos, ahora estos nombres están obligatoriamente en las enciclopedias de todo el mundo.

Alrededor del comienzo de nuestro milenio los electrónicos conjuntos de complejos y potentes instrumentos o telescopios espaciales han pasado a ser como los nuevos grandes descubridores de lejanas galaxias, en especial el telescopio espacial Hubble ya acusaba en sus estudios del universo a comienzos de este siglo que había galaxias a distancias tan enormes que la luz demoraba en llegar a nosotros un tiempo casi infinito de años. Este telescopio pudo, a lo menos hasta cuando se mantuvo en uso, penetrar a observar las galaxias cuya luz ha demorado más de catorce mil millones de años en llegar a nosotros. El telescopio Hubble fue el primero que comprobó que esas galaxias estaban allí “atrás en el pasado” desde a lo menos hace estos catorce mil millones de años. Comparado con el tiempo de menos de un par de millones de años que tenemos de existencia como seres usando herramientas y los solamente ciento cincuenta mil últimos años como seres racionales, estos catorce mil millones de años son por tanto un tiempo prácticamente infinito. Con nuestros actuales telescopios el universo se nos presenta totalmente ampliado en sus detalles y con una profundidad muchísimas veces mayor que a comienzos de siglo. Ahora los grandes telescopios espaciales trabajan sincronizados en distintos puntos de la órbita terrestre otros en otras órbitas del tamaño de esta órbita pero perpendicular a la eclíptica y el conjunto de telescopios espaciales actúan como si fuera un solo telescopio de radio equivalente al radio vector de la órbita de la Tierra. Todos los antiguos telescopios como el Hubble, que arreglado en el año 2002 elevó a diez su principal capacidad, no eran suficientes para responder a muchas de las inquietantes preguntas. Se construyeron telescopios tan gigantescos que estos como el Hubble se ven empequeñecidos, pero se les respeta y guarda en museos por haber sido los pioneros en entregarnos información real y objetiva del lejano mundo exterior que nos rodeaba.

Otro ejemplo de pregunta, quizás una de las más sin sentido práctico, pero filosóficamente muy interesante ya que a nuestra computadora central le gusta jugar a que le pregunten y responde así: ¿Cuándo nació el universo conocido? Respuesta hipotética de algunos filósofos y astrónomos idealistas. “Todo el gran universo nació en la gran explosión del Big Bang, hace 15128 millones de años 125667 años 62 días 23 horas, 25 minutos y 13 segundos.”

Respuesta no aceptable como verdadera por nosotros ni mucho menos por el conjunto de las diez computadoras con Inteligencia Artificial. Ya que esta opinión, respondiendo a dar la edad de cuando nació todo el universo, supone entrar en algunas situaciones imposibles de demostrar como ser aceptando que al comienzo había: densidad infinita, temperatura infinita y una dudosa curvatura del espacio tiempo también con características de infinito. Además, y lo que es muy grave, por no obedecer a las mínimas reglas científicas, no tenemos derecho a hacer una ampliación enorme, de esta simple suposición de una radiación, una extrapolación para todo el universo aún no conocido por el hombre. Suponer por una leve radiación descubierta fuera de la Tierra que el Universo tuvo un nacimiento en hace 15128 millones de años 125667 años 62 días 23 horas, 25 minutos y 13 segundos esto es solo suponer una gran fantasía que por supuesto desprestigia a la ciencia. Así fue de categórica la respetable opinión de la unanimidad de criterios de las diez computadoras con Inteligencia Artificial. Debo agregarles que con estas suposiciones y con los arreglos matemáticos este hipotético universo tendría solamente un poco más de 15 mil millones de años, este fantástico supuesto va directo contra nuestra respetable intuición ya que todas las experiencias con respecto a este tipo de temas han conducido siempre a que el universo es más y más antiguo que lo inicialmente supuesto. Por muchos años se mantuvo la creencia de que el universo nació en la así llamada explosión del Big Bang. Era una teoría cosmológica donde toda la suposición principal se afirmaba en una falsa demostración física. En la física del espacio cercano a la Tierra, nadie duda que si una estrella se aleja o se acerca a la Tierra la luz que emite, al llegar a nosotros experimenta un corrimiento de sus conocidas rayas espectrales. Es decir sabemos exactamente si el cuerpo que la emitió se aleja o se acerca a nosotros. El espectro no es el mismo que cuando el cuerpo emisor está quieto, respecto a nosotros. Lo curioso del caso es que la luz emitida por casi todas las estrellas de las galaxias nos llega a nosotros acusando un aparente alejamiento continuo de las galaxias de nuestra Tierra y lo más curioso es que esto sucede al observar las galaxias lejanas en cualquier dirección. El corrimiento de las rayas espectrales del espectro emitido por las galaxias lejanas se toma supuestamente como si fuera la consecuencia que confirma la suposición de un alejamiento galáctico. Lo que sucedió realmente fue que a raíz de esta observación objetiva del corrimiento de las rayas espectrales se hizo la hipótesis que se podría deber a un hipotético alejamiento galáctico. En la reciente conferencia internacional de astronomía efectuada el año pasado en el mes de diciembre del 2060, la mayor parte de nuestros astrónomos sostuvieron que este aparente corrimiento de las rayas espectrales es explicable por la lejanía de las galaxias y con ello los fotones, que son finísimas partículas materiales, sufren este desgaste de cambio de su frecuencia, como un efecto del enorme campo cósmico que deben cruzar, originando la apariencia de que las galaxias se alejaran de nosotros en todas las direcciones. Ahora sostenemos que hay un campo de acción en las grandes extensiones cósmicas galácticas que origina o causa esta alteración de los fotones y le llamamos campo hipermagnetocósmico. Todos los campos tienen sus propiedades específicas y esta es una de las que tiene el campo en cuestión por estar operando con fotones y con distancias tan gigantescas. Es un hecho objetivo el desplazamiento de las rayas espectrales acusando hipotéticamente como si se alejaran las galaxias. Nosotros interpretamos este insólito hecho de este corrimiento de las rayas espectrales en forma más sencilla. Este corrimiento nos indica solamente la proporcionalidad de que si es mayor está a mayor distancia de nosotros una galaxia de otra. Entonces tomado para las enormes distancias galácticas este hecho no indica la velocidad de alejamiento sino una distancia cósmica. En el cosmos este fenómeno lo causa entonces un campo especial intergaláctico que tiene esta propiedad. Para que quede mucho más claro me voy a permitir recordarles que cuando vivíamos en la Tierra nosotros los profesores de física les decíamos a nuestros alumnos: como todas las cosas caen, entonces hay que suponer que el causante es un algo aún desconocido y sin nombre específico y le llamamos el campo gravitatorio, pensamos que él actúa como si la Tierra tuviese algo parecido a una fuerza atractiva, en algo lo consideramos parecido a como se atraen los dos polos contrarios de un imán. Esta fuerza gravitatoria al contrario de la magnética, no hace diferencia con ningún tipo de material y a este singular hecho sin ninguna otra discusión le pusimos nombre y le llamamos en física campo gravitatorio. El sostener por nosotros que hay un campo especial en el espacio entre las galaxias actuando sobre las minúsculas partículas materiales llamadas fotones no es por supuesto una barbaridad científica. Esta es naturalmente una suposición, pero más lógica, como lo es el suponer que realmente las galaxias de todo el universo conocido se nos alejan y todavía que las más lejanas se alejarían incluso a mayor velocidad. Esto es parecido a cuando se sostenía que todas las estrellas se mueven menos la Tierra.

En 1965 A. Penzias y R. Wilson, que no buscaban esto precisamente, encontraron una radiación en el espacio cósmico cercano a la Tierra, que dadas sus características sería objeto de una especulación y gran noticia. Los interesados en el Big Bang le atribuyeron las características precisas, para que esta fuese tomada como una radiación cósmica de fondo. Fue considerado interesadamente como otro punto de apoyo para la teoría, del instante inicial del universo o del Big Bang es el hecho que si nació todo el universo por la explosión muy caliente deberá haber en todo el espacio, sin tomar en cuenta la radiación de los astros, restos de este calor inicial pero solo acusando unos pocos grados sobre el cero absoluto, que es de -273,16 grados Celsius.

Los partidarios de la explosión inicial argumentaron que se encontró la prueba y de que solo era el producto de 3 grados Kelvin venía muy bien a los cálculos relacionados con la supuesta fecha de iniciación del universo. En definitiva con mucha pompa se proclamó a todos los rincones de la Tierra que lo que se encontró era nada menos que los restos del Big-Bang. Se dijo solemnemente por estos astrónomos, que se habían puesto la camiseta del equipo Big Bang, que estos restos estaban en todo el espacio que cubrían todas las galaxias y sus espacios intermedios es decir se los tomó a estos restos encontrados en este pequeño rincón del universo como la radiación de fondo de todo el espacio conocido y por conocer. Estas sectarias afirmaciones no tienen nada que ver con la ciencia. Esto no era un buen método ni una buena costumbre en la ciencia. Los que no creíamos en esta fantástica suposición fuimos mirados, por los que tenían puesta la camiseta del Big Bang, no solo como pertenecientes a los supuestos grupos de no creyentes sino además tildados de ignorantes.

Esta radiación no es sino una débil medición observada primeramente solo en las proximidades de la Tierra, posiblemente creada en el interior del Sistema Solar. No es científico sostener que en todo el gran universo existe algo que encontramos seguramente solo aquí en nuestras cercanías, o quizás solamente en el Sistema Solar. Esta insignificante radiación, si es que la encontráramos en todo el sistema Solar o en toda nuestra Galaxia aún no sería prueba suficiente, de que está en todos los espacios intergalácticos y en todas las infinitas galaxias. En todas partes del cosmos hay zonas elípticas de radiaciones muy diversas. En nuestro Sistema Solar hemos descubierto un sin número de franjas o zonas con radiaciones de diferentes tipos, algunas tan anchas y extensas que se habla de millones de kilómetros. La investigación en esta dirección esta recién iniciándose.

Nosotros, por supuesto, también tenemos nuestras propias ideas con relación al origen y la estructura del universo. O sea tenemos nuestra cosmología, sostenida solamente en los potentes pilares de las observaciones objetivas. Ahora pudimos instalar instrumentos en el espacio exterior con objetivos muy precisos y relacionadas por ejemplo con la medición de todas las partículas y sus movimientos en todas las direcciones en el cosmos. Los instrumentos colocados en el espacio nos indican que en el cosmos la materia está repartida en infinita cantidad de tamaños. Los límites mínimos o máximos de los tamaños de la materia son infinitos. Los instrumentos además nos indicaron que mientras más pequeñas son las partículas mayor es su cantidad, la cantidad es algo superior todavía a la ley de que la cantidad total de materia esta repartida en el espacio cósmico en forma inversamente proporcional al tamaño. Hay pues muchísimas más de mil partículas de un gramo que una de un kilogramo. Las partículas más pequeñas van integrándose constantemente a las más grandes y esto es lo que sucede objetivamente en nuestras cercanías. Si esto sucediera en toda nuestra galaxia podríamos afirmar que en un proceso medido en muchos miles de millones de años se forman los planetas y después las estrellas etcétera. Esta es una suposición, pero es una buena teoría ya que nos permite sacar muy buenas conclusiones que tranquilizan nuestro espíritu y además es una hipótesis con base científica.

En el futuro, saliendo de nuestro Sistema Solar nuestros instrumentos quizás midan con otros parámetros la forma en que se encuentra distribuida la materia en el espacio y entonces seguramente haremos otra hipótesis respecto a la formación de los cuerpos de mayor masa. Nunca vamos a ser tan jactanciosos que por una de estas observaciones vamos a decir el universo nació hace 777 mil millones de años, cinco meses, veintiocho días, 36 minutos y ocho segundos.

Algunos elementos los podemos formar artificialmente por medio de un átomo de partida y mediante transmutaciones nucleares provocadas o sea agregando partículas al núcleo del átomo, nos resulta otro elemento. La materia se nos presenta formada por más de cien tipos diferentes de elementos. Varios de estos átomos forman estructuras más complejas llamadas moléculas. Los átomos contienen en su interior una cantidad enorme de diferentes partículas subatómicas, cuyo número crece día a día y las conocemos en orden creciente como: por descubrir las xxx, neutrinos, los infrafotones, fotones, electrones, protones, neutrones, decenas subatómicas descubiertas, y miles por descubrir.

Los tamaños en que se nos presenta la materia en orden creciente de sus dimensiones partiendo de las partículas a las galaxias son: ..., gas interestelar, polvo cósmico, partículas materiales, asteroides, satélites, planetas, estrellas, galaxias, cúmulos de galaxias, tratando de descubrir los super y los hiper cúmulos de galaxias, etcétera.

Una misma materia se puede hallar no solamente en el estado sólido sino en una gran cantidad de otros estados dependiendo de la temperatura en que se encuentra. Una misma materia con la temperatura cambia el movimiento de sus moléculas originando los estados físicos como por ejemplo en orden creciente a su movimiento: sin movimiento molecular y a –273,16°C se llama estado de super fluidez, sólido, líquido, vapor, gas, plasma, por descubrir seguramente los estados super e hiper plasmáticos, etcétera.

Con nuestra Razón-omnipotente nos internamos a hacer una investigación relacionada con los cambios que sufren las conocidas propiedades de los elementos, si gobernamos racionalmente el movimiento orbital de sus electrones, esto no se produce en la naturaleza, solamente se cambian las propiedades de un mismo elemento por azar como es el caso del carbono que es alotrópicamente grafito o diamante y con propiedades absolutamente diferentes, en especial las propiedades relacionadas con la dureza. También el carbono, observado de otro ángulo, puede presentarse en la naturaleza como: carbón, carbón activo, carbón de piedra, grafito y diamante. En todas estas formas es el mismo elemento o sea carbono puro. En todas estas representaciones no esta combinado químicamente con ningún otro elemento. Aquí fue donde nos metimos nosotros a trabajar a fondo, buscamos durante muchos años hasta que encontramos la explicación de porque un mismo elemento podía cambiar tan radicalmente sus propiedades. Nuestro grupo, “Pitagóricos con razón omnipotente” descubrió, afirmándose en nuestra nueva teoría, el porqué se producía este enorme cambio en la dureza del carbono. Esto sirvió de base para idear el procedimiento de como poder hacer cambiar físicamente las propiedades de un mismo elemento, afirmándonos en lo que sucedía en forma natural con las insólitas propiedades de dureza adquiridas por el carbono al presentarse en forma de diamante. Esto fue lo que produjo la revolución de las revoluciones, partió como una creación absolutamente racional y muy original destinada a cambiar las propiedades de un mismo elemento. Fue producto de un tipo especial de investigación sobre el carbono ayudada mediante el uso de la creciente inteligencia artificial de los nuevos computadores. Fue así como a partir del año 2019 los elementos que forman la materia pueden cambiarse de manera ilimitada y radicalmente en todas sus propiedades, mediante el uso de la máquina Transformadora de las propiedades físicas de los elementos. Esta maravillosa máquina es por supuesto muy popular para ustedes, la conocemos abreviadamente como la Transformadora-pfe.

Este maravilloso aparato es realmente un complejo de minúsculos mini robots que realizan a gran velocidad cambios de órbitas de los electrones alrededor del núcleo del átomo en forma fantástica. En los capítulos pasados explicamos detalladamente, la razón por que pasó mucho tiempo en el que no se podía construir y que como consecuencia de la constante revolución originada en la velocidad de los microprocesadores, o sea en toda la informática, se pudo llegar a construir esta asombrosa máquina-robot.

La parte más importante de la cosmología natural o intuitiva, es solo la observación objetiva del proceso de desarrollo de la materia del espacio exterior con el transcurso del tiempo. La cosmología científica comprende aquellas hipótesis que nos orientan a comprender, de que manera se van formando y agrupando los cuerpos que se mueven en el espacio infinito del cosmos en un proceso medido normalmente en miles de millones de años.

Hay en el universo de dimensiones infinitas una cantidad también infinita de materia que se mueve en el tiempo interminable. Se ha descubierto en el espacio cósmico que una misma cantidad de materia se encuentra en mayor proporción en partículas que formando cuerpos mayores se concluye que proporcionalmente la más fina o de pequeña masa y tamaño existe en mayor abundancia, no solo en lo numérico sino en la masa global.

Observamos en el cosmos que el destino de los cuerpos pequeños es crecer continuamente absorbiendo a los más pequeños aún que ellos. En esta batalla cósmica las matemáticas nos ayudan para predecir en cuanto tiempo los cuerpos más pequeños van agregándose materia para duplicarse o triplicarse en tamaño y masa. Todos los cuerpos van creciendo constantemente, por ejemplo partir del tamaño de nuestros planetas a medida que el astro crece su temperatura aumenta ininterrumpidamente en su interior. En general, sucede en los otros lugares del cosmos que cuando este calor y la presión interior son capaces de producir la fusión del hidrógeno formando helio e irradiando la enorme energía resultante de esta operación de fusión se da entonces nacimiento de las estrellas. Por este proceso de fusión nuclear, las estrellas van lanzando radiaciones y otros tipos de materia de nuevo al espacio exterior y entonces el ciclo continua así indefinidamente. Es conocido que las estrellas entre ellas el Sol lanzan incesantemente al espacio exterior materia constituida por: neutrinos, fotones de luz, de rayos x, electrones, y un sin número de otras partículas materiales.

El tiempo, el espacio, y la materia son nuestros conceptos básicos y los postulamos aquí como infinitos en duración en extensión y en cantidad respectivamente. Darle fecha de nacimiento a la materia al espacio y al tiempo, es evidentemente solo una suposición muy personal de algún escritor y de ninguna manera esto tiene un asidero científico.

Desde el año 2020, apenas pasan diez años cuando ya hay nuevos y más poderosos y potentes instrumentos de medición y de observación en todas las áreas de la ciencia. La aparición mensual en las revistas científicas de algún nuevo instrumento para observar la materia es un elocuente ejemplo de lo que les afirmo. Los maravillosos instrumentos como ser los telescopios cada vez más grandes, los microscopios cada vez más potentes, acusan que los límites dados por los instrumentos anteriores, son de nuevo extraordinariamente superados.

Estos límites, para el examen tanto de los astros como para las observaciones celulares o microscópicas, se espera que sean ampliamente superados, cada vez que aparecen las otras nuevas generaciones de los instrumentos de observación ya sean de los telescopios o de los microscopios. Poder cambiar en forma importante estos límites en la investigación micro y macro cósmica, obtenidos mediante el uso de las técnicas anteriores, es el objetivo principal que se obtiene de cada nueva generación de instrumentos derivados del desarrollo vertiginoso de las nuevas artes científicas.

Estos resultados de ampliación continua de los instrumentos utilizados por la ciencia, por supuesto que es una más de las confirmaciones del primer principio de la Teoría de la Permanencia, en nuestra teoría los límites absolutos no existen. Repetimos en otras palabras lo que dice este principio: son infinitas las cantidades de materia en todo el universo, las dimensiones de todo el universo también son infinitas, y las limitaciones en cuanto a la duración del tiempo son absurdas ya que el tiempo durará eternamente. Todo esto está en el primer principio de los diez de nuestra nueva teoría física, la Teoría de la Permanencia. Como lo acusa nuestra filosofía, es solo una utopía o mejor dicho una simple ilusión, pretender determinarlos. Vivimos en un mundo infinito y por lo tanto las pretensiones de encontrar los límites, para la materia, el espacio, y tiempo son solo una ilusión ya que ellos son infinitos.

Analizando que teníamos nosotros los seres humanos una corta existencia en el tiempo, por ejemplo comparándola con relación a la larga existencia del Sistema Solar, podemos decir que el universo ha necesitado, un tiempo infinito, para crearnos como un ser racional. El universo se tomó un tiempo muy largo pero se justifica ya que fue para una creación maravillosa. El universo nos creó con una conciencia sobre la duración del tiempo del propio universo y conciencia además sobre el papel que debemos jugar en esta naturaleza cósmica nosotros mismos.

8.3 Hermoseando y limpiando El Sistema Solar

8.3 Hermoseando y limpiando El Sistema Solar

Hace ya algunas décadas se creó un equipo especial de astronautas ingenieros especializados en astro-transporte, cuyo objetivo es el control y estudio de costos como también el estudio sobre las posibilidades de poder traer los asteroides completos o por partes a las cercanías de la Tierra. Se llegó a la conclusión que la utilización del material de los asteroides, cuyas órbitas eran más cercanas a la Tierra, era mucho más rentable que traerlos de nuestro planeta a las zonas habitacionales del cosmos. La segunda razón es que traer estos asteroides era una medida futurista ya que un depósito de asteroides salvaguarda el futuro de los proyectos por las gigantescas cantidades de materia que se ocupan y se seguirían ocupando para dar término a los enormes proyectos que había en ese momento ya en construcción. La tercera razón que se analizó indicaba que existía la posibilidad concreta de eliminar la amenaza de aquellos asteroides que aún representaban un gran riesgo para nosotros. Los asteroides conocidos tienen sus órbitas muy precisas que se conocen exactamente, por lo tanto se tenían hechos los cálculos referentes a cuando se cruzarán las órbitas de la Tierra y la de cualquiera de todos los asteroides conocidos. Son de peligro aquellos asteroides con solamente algunas toneladas de peso ya que llevan una enorme velocidad en sus cruces con la órbita de nosotros. El cruce de las órbitas de un asteroide con la órbita de la Tierra no es muy frecuente, se tiene solo en contados casos y las posibilidades de choque se mide en cientos de años. Esto significa que la inmensa mayoría de los asteroides no representa, en todo caso, un gran riesgo. Nosotros hemos agregado al catálogo cientos de asteroides de más de doscientos metros de diámetro con órbitas muy elípticas que teóricamente, por tener estas órbitas tan elípticas, algunos se cruzan con la órbita de la Tierra, el peligro radica en que en ese punto se encuentren en sus movimientos, exactamente en una misma fecha, el asteroide y la Tierra. Las órbitas manifiestamente muy elípticas, de los casi 300 asteroides más peligrosos, ya las hemos cambiado por otra órbita más circular mediante nuestras poderosas astronaves de arrastre con propulsión atómica. Estos asteroides ya no representan ningún peligro aun cuando sufran desviaciones de su órbita por el choque con algún pequeño cometa de los actualmente conocidos.

Con el itinerario de los cometas tenemos un poco más de preocupación, ya que los hemos catalogado con precisión solamente en los últimos siglos. Algunos cometas demoran cientos de años en volver a visitarnos y de algunos de ellos, por ahora, no sabemos nada en cuanto a su trayectoria, solamente sabemos que también la inmensa mayoría tiene una órbita extremadamente elíptica. Hay cometas que demoran siglos y otros milenios en recorrer su órbita completa alrededor del Sol. Por supuesto que los cometas también tienen una órbita precisa e inamovible, salvo que sean desviados de su trayectoria por otro cuerpo celeste. El problema que nos angustia es que desgraciadamente conocemos con precisión absoluta solo las órbitas de los cometas aparecidos únicamente en los últimos siglos. Hay muchos cientos o quizás miles de cometas que llegarán en el futuro sin previo aviso. Algunos de estos cometas no catalogados pueden llegar sorpresivamente surgiendo la posibilidad de originarse un indeseable accidente de que uno cualquiera de ellos choque por ejemplo con algún asteroide con órbita cercana a la Tierra y lo haga cambiar en su delicada órbita lanzándose entonces el asteroide sorpresivamente sobre nosotros. Algunos asteroides tenían nervioso incluso a los grandes computadores con inteligencia artificial o IA encargados de su vigilancia. Como las pasadas de los asteroides cerca de la Tierra eran rigurosamente calculadas el computador central seguía advirtiendo que no chocaría esta vez con la Tierra pero la eventualidad de hacerlo en otra de sus pasadas no se podía descartar totalmente. Sus inminentes pasadas que indicaban ciertas posibilidades de caer en nuestro planeta, no dejaban tranquilos tampoco a los astrónomos especialistas. Para mayor tranquilidad y además como en estos asteroides estaba la materia prima para la construcción de las Ciudades-espaciales-parecidas y las Ciudades-planetarias o Planetoides-artificiales, se resolvió hacer para este proyecto grandes inversiones. Por esta circunstancia se originó el Proyecto-de-apaciguamiento-y-domesticación-de-los-asteroides.

El asteroide Ícaro era uno de los que amenazaba con caer a la Tierra y originar un gran desastre. Es conocido que la mayor parte de los asteroides tienen su órbita entre Marte y Júpiter y no representan peligro. La órbita de Ícaro, se salía de esta ubicación porque era extremadamente elíptica y al ser muy alargada, de tanto en tanto se acercaba peligrosamente a la Tierra. Fue planificado minuciosamente su cambio de órbita, mediante el uso de motores con energía atómica de fusión es decir no radiactiva, se usaron estos motores sin contaminantes radiactivos para no ensuciar sus rocas y poder usar posteriormente sus materiales. Se logró finalmente instalar al Ícaro donde se había planificado. Quedó definitivamente, en el año 2055 exactamente, en la órbita de la Tierra y trasladándose en su mismo sentido y con la misma velocidad orbital. Él viaja ahora por el plano eclíptico delante de nuestro planeta un poco más allá de donde alcanza a llegar la órbita de la Luna. El asteroide Ícaro quedó quieto, como un caballo amansado, ideal para la extracción de sus materiales que permitirán construir muchos cientos de ciudades-planetarias como el Planetoide-artificial-001. El primer Planetoide-artificial se terminó de construir en las cercanías de Ícaro en el año 2060 y ocupó solo un 0,02 por ciento de su material. Se le está sacando material para otras cinco Ciudades-espaciales en construcción. En la superficie y las cercanías de Ícaro es casi imperceptible la gravedad que él produce, esto facilita enormemente la extracción y el traslado de sus materiales.

Voy a contarles en forma sucinta, concluyendo este antepenúltimo capítulo, algunas cosas relacionadas con el devenir de nuestra filosofía. Nuestra filosofía fue parte integrante y jugó un papel importante en los últimos asombrosos acontecimientos que dieron origen al desarrollo vertiginoso de las ciencias. El desarrollo de las ciencias fue el causante de que se produjeran tantos cambios trascendentes para ayudar a producir la felicidad a toda la humanidad.

Por otro lado a nosotros el grupo de los catorce “Pitagóricos con razón omnipotente” nos gustaba y nos gusta, repasar siempre los conceptos de nuestra filosofía. Veneramos el hecho de haber descubierto que somos tan importantes frente a un universo que no conoce ni ostenta, una mente como la nuestra. Poseemos nosotros el maravilloso arte de poder razonar y además este arte lo hemos hecho omnipotente ya que es ayudado por los fabulosos microprocesadores que están en constante crecimiento tanto de la velocidad como de sus funciones. Como un efecto de los vertiginosos avances de la ciencia, el conocimiento del mundo que nos rodea se profundiza y amplía a diario. Esta circunstancia nos obliga a analizar permanentemente nuestros conceptos filosóficos y si es necesario modificar alguno de los fundamentos filosóficos nuestros, aunque tengan la categoría axiomática que posean, lo transformamos sin falta. Lo más determinante para hacer estos cambios lo origina el conocimiento de nuevas realidades experimentales. Nuestra filosofía es pensar afirmándonos siempre en la ciencia, extrapolamos con el pensamiento los alcances momentáneos de la ciencia, así hacemos también futurología.

Nuestros fundamentos filosóficos son para nosotros tan importantes como el aire y el agua, son imprescindibles, pero no inamovibles. Por mantener nuestra filosofía, todos los del grupo Pitagóricos, nos hemos jugado parte de nuestra vida. Recordar este hermoso pasado, sobre todo con respecto a lo relacionado de la manera como defendíamos nuestros principios, es también muy satisfactorio. Es un enorme placer recordar muchas cosas hermosas que desde ese lejano tiempo nos llenaron y nos llenan el alma y por esto continuamente afloran en nuestras conversaciones cotidianas. No querer recordar el pasado es un mal síntoma, es un síntoma que está indicando que desestimamos o no queremos ya a nuestra hermosa y aventurera vida tan llena de emocionantes vivencias, del pasado y del presente. Hemos observado que después de los recordatorios parece que tenemos nuevas fuerzas, se renuevan nuestras ganas de vivir, se produce una vivificante alimentación a nuestra vitalidad.

En los procesos científicos, a todos los cambios que se originan en la materia, se les busca siempre la causa que los ha originado. A los cambios observados le damos el nombre de efecto y el culpable de este efecto es por supuesto conocido como la causa que ha originado estos efectos. El principio llamado de causa a efecto es uno de los principios infaltables en todas las teorías de la física, sino se lo establece expresamente en el listado de principios se subentiende que este principio no se puede dejar de lado o atropellar. Aplicado el principio de causalidad, a nuestra vida diaria, es fácil darse cuenta que también este principio rige rigurosamente, en nuestro actuar cotidiano. La filosofía que nos sustenta es la causante del efecto que se produce y que se manifiesta en nuestro actuar habitual. Nuestra filosofía es el quid de la cuestión más importante de nuestra vida, es la que nos permite ser conscientes de que lo que hacemos esta bien encaminado, y bien cimentado. Una actuación o causa específica sabemos que debe producir un efecto determinado. Somos conscientes de que necesitamos entregar a nuestros maravillosos depósitos de memorias cerebrales el máximo de información, es decir una buena formación especialmente en el período educacional o sea desde niños hasta nuestra transformación en profesionales. Esta es la causa, o sea la buena instrucción, que produce el efecto de ser un buen profesional. Nuestra filosofía representa un avance importante de la filosofía sustentada por nuestro maestro y guía Bertrand Russell. Nosotros sostenemos además que si la lógica, aplicada a fondo ayudándonos por los excelentes computadores, nos indica que hay que hacer una revisión a los principios filosóficos fundamentales entonces no titubeamos y lo hacemos sin falta. Nuestra lógica manera de pensar de como es el universo que nos rodea, se debe afirmar fundamentalmente en la experiencia, que es el único punto de partida científico del conocimiento que podamos tener por cierto de nuestro universo físico que nos rodea. La teoría que debemos sustentar para explicar el mundo de la física debe ser clara y comprensible incluso para los no especialistas. Las matemáticas son solo una de nuestras valiosas herramientas que usamos para conocer mejor este mundo maravilloso, al que podemos solamente nosotros cambiarle su curso.

Para más claridad y respetando a nuestros lectores, que suponemos no todos tienen un mismo nivel en matemáticas, nos hemos propuesto no abusar de los símbolos de esta ciencia para explicar el mundo de la física. Una buena teoría se puede exponer sin necesidad de tener que usar una matemática especial ni otra sofisticada explicación que atropelle nuestros claros conceptos intuitivos. Las ideas que todos tenemos de la existencia de la materia, de la extensión del espacio, y del transcurrir del tiempo, son casi idénticas como lo son para nuestros actuales adolescentes y lo fueron para los antiguos filósofos griegos. La intuición tan clara de que el tiempo no se puede dejar en un espacio determinado o sea embotellar, ni menos pesar, es para todos los seres racionales igual de clara. El tiempo está separado del espacio y de la materia. De acuerdo a nuestra nueva teoría el tiempo transcurre igual para el que está en movimiento o quieto, es un ente independiente del espacio y por lo tanto del movimiento de este. Para todos nosotros los seres racionales normales, son indiscutibles estas nociones intuitivas tan claras de lo que entendemos cuando nos referimos al espacio, la materia, y el tiempo. Seguramente son parte de nuestra maravillosa información genética y solamente sabemos de sus existencias y de sus diferencias únicamente nosotros los seres humanos. Son nociones prácticamente casi idénticas para todos los que somos seres racionales normales, es nuestra cédula de identidad frente a todos los animales incluyendo a los monos y es la preciosa facultad especial con las que nacemos todos los individuos racionales. Decir que el tiempo no es como es, o sea como nos viene con tanta claridad por intuición a nuestra mente, es un atentado a la calidad de ser considerado Homo-sapiens. En la física de la relatividad, el tiempo en teoría se puede hacer correr más lento si aumentamos la velocidad de una supuesta astronave e incluso se puede detener si viajamos con la velocidad de la luz. Entonces, para convencernos de su irrealidad, se puede pensar en hacer las cosas al revez y llegar fácilmente a una contradicción. Por otro lado con mucha razón apareció, impugnando la Teoría de la Relatividad, la paradoja de los dos gemelos o mellizos unicelulares. Uno de ellos viaja en una astronave a una gran velocidad cercana a la de la luz su hermano en la Tierra ha envejecido muchísimo y él vuelve aún joven por viajar a esa gran velocidad. El argumento es que debiera ser el envejecimiento al revez ya que el gemelo que viajaba veía que nuestro planeta era el que se alejaba a gran velocidad.

Entonces según la antigua teoría de la relatividad el tiempo tiene la propiedad de andar más lento si aumentamos nuestra velocidad y entonces si disminuimos la velocidad debería suceder lo contrario ¿Por qué no hacemos correr más rápido el tiempo y nos adentramos al futuro? A la velocidad con la que viajamos ahora en nuestra órbita de la Tierra que sumada con la velocidad que se mueve el Sistema Solar y sumada además la enorme velocidad de la Galaxia nuestros relojes marchan normales. Con esta velocidad, según la antigua teoría de la relatividad, el tiempo es medido en la forma normal, o sea con los relojes comunes. El tiempo puede transcurrir más lento si aumentamos esta velocidad en la que estamos sumidos. Einstein adornó esta suposición con una fórmula matemática inventada ex profeso para que esto funcione de acuerdo a esta suposición de la relatividad del transcurrir del tiempo. Además impuesta mediante un artificio consistente en dar a la luz una propiedad, que no la tiene, de ser portadora de la velocidad máxima concebible en todo el universo. En esta fórmula matemática nadie dudaba que el tiempo se podía ir deteniendo a medida que aumentaba la velocidad. ¿Y si hacemos lo contrario que pasa?. Según se concluye que a medida que anulamos esta velocidad natural nuestra el tiempo debería de correr más rápido y entonces podríamos vivir en el futuro. Además a medida que anulamos la velocidad natural que llevamos, entonces estaríamos acercarnos a vivir en un mundo sin movimiento, lo que evidentemente es un absurdo.

Los fundamentos de la física y el desarrollo de las leyes generales de la física no deben ser entendidos solamente por los especialistas. La física debe seguir siendo una explicación racional del mundo material que nos rodea. No debemos olvidar que las matemáticas, son muy útiles y necesarias pero son solo una herramienta útil para acercarnos a comprender el mundo que no esta a nuestro alcance directo. La matemática no es la realidad misma. Si este tipo de matemáticas que aplicamos hoy entra en contradicción con un solo hecho experimental entonces nuestra tarea es arreglar los principios de esta matemática y fabricar otra matemática con otros axiomas de partida. El abuso de símbolos con explicaciones matemáticas sofisticadas nos lleva a aparecer como que decimos la verdad, pero con un idioma desconocido por la mayor parte de la gente. Para conocer el mundo de la física, por la sencillez y claridad de sus principios, la Teoría de la Permanencia es claramente más objetiva que todas las teorías anteriores. Además no contradice en nada a nuestra filosofía, nos deja con nuestro espacio materia y tiempo tal cual lo intuimos o sea como una preciada herencia genética. Nuestra Teoría de la Permanencia igualmente no da límites a nuestro infinito cosmos o sea al espacio, como tampoco limita al tiempo que ya se aprecia casi infinito derivado con la observación de las galaxias lejanas, ni mucho menos limita la cantidad de materia de todo el ya gigantesco universo.

Prácticamente a partir del año 2019 las teorías tradicionales de la física, como la Teoría de la Relatividad y la Teoría de la Mecánica Ondulatoria, son remplazadas por la Teoría de la Permanencia, teoría que establece, entre otra serie de cosas muy interesantes, que la velocidad de la luz no es el límite máximo ni que tampoco habrá jamás para la velocidad algún límite absoluto. A consecuencia de esto los investigadores materialistas se lanzaron a la búsqueda de las ultra mini partículas que se sospechaba se mueven a velocidades mayores que los fotones materiales que forman la luz. Mediante el uso de nuestros excelentes elementos endurecidos y con muchas propiedades nuevas se logró formar superficies o pantallas super densas. Mediante la reflexión en estas superficies especiales se descubrieron las prometedoras nuevas partículas para la comunicación. Se fabrican los Espejos-reflectores-de-radiaciones-intra-nucleares o ERRIN. Los ERRIN captan partículas que llevan velocidades de cientos de miles de veces la velocidad de la luz. En concreto, un tipo de estas partículas ultra mini fotónicas tiene una velocidad de 525600 veces la velocidad de la luz y se están investigando las velocidades de otras partículas que algunos físicos sospechan que llevan velocidades de millones de veces la velocidad de la luz ..¡Millones de veces la velocidad de la luz! Podemos conocer lo que está pasando actualmente en las estrellas más cercanas casi instantáneamente, ya que esperar solo horas o días en recibir un mensaje de una lejana estrella es algo considerado como se suele decir noticia al minuto. Nosotros no solo enviamos nuestros mensajes con los ultrarrápidos infra fotones sino que por supuesto nuestros instrumentos los captan también con la misma facilidad como se capta la luz, de las galaxias lejanas. Ahora tenemos que estos nuevos mensajeros no solo viajan cientos de miles de veces más rápidos que la luz sino que nos entregan muchos otros secretos del enorme universo. Desde las entrañas de los hoyos negros nos llegan por este medio interesantes noticias.

La nueva filosofía del hombre es que el universo es infinito en todos sus sentidos no podemos descubrir límites ni de velocidades ni de materia, ni de espacio y menos todavía de tiempo. Esto abrió para los astrónomos una revolución soñada en las comunicaciones. Ahora se pueden comunicar, enviando mensajes en todos los idiomas y sistemas electrónicos, con muchos miles de planetas de otras estrellas cercanas, llegando sus mensajes a su destino no en cientos de años sino en solo fracciones de hora. El pretender encontrar respuesta a nuestros mensajes por otros seres racionales, ahora tiene visos de no ser solo un sueño, dejó de ser una utopía. En los primeros años de este siglo se enviaban mensajes mediante las ondas electromagnéticas que sabíamos que demorarían cientos y a veces miles de años en llegar a su destino y pensábamos en recibir una respuesta que ocuparía otros miles de años, esto es precisamente lo que se llama utopía. Ahora estamos palpando el cosmos lejano en forma más científica y efectiva que antes. En este momento se envían estos mensajes miles de veces al día desde estaciones especiales situadas en el cosmos. Teóricamente es solamente un problema de mucha paciencia, encontrar seres racionales que entiendan nuestros envíos. Las opiniones de los astrónomos están aún algo divididas. Para comunicarnos con otros seres racionales hay que tener paciencia: de años según los más optimistas, o de décadas de años según otros conocidos como los realistas y de siglos según los pesimistas. Lo concreto es que si algún día descubrimos a los otros seres racionales no serán nuestros esclavos sino nuestros hermanos de la Razón-omnipotente. Lo seguro es que esto va a ser un acontecimiento muy trascendental.

En la Tierra, la evolución ciega, irracional o salvaje de los organismos vivos, se da por terminada con el desarrollo del nuevo hombre que ahora domina la genética de los otros organismos vivos y la suya propia. El hombre, hace ya mucho tiempo que haciendo uso de la razón, no tenía peligros de extinción como Homo sapiens, sus posibles depredadores estaban bajo control no había un peligro ni por tigres ni por bacterias, ni por virus, etcétera. Se convertía por lo tanto, así a lo menos parecía, en terminal de la evolución de las especies. Con el dominio de la genética puede crear organismos a la carta es decir a pedido de las condiciones del medio ambiente, crea cereales adaptados artificialmente a determinados climas y otra variedad infinita de plantas y lo mismo sucede incluso hasta con los animales mamíferos.

Sin embargo, a comienzos del milenio su peligro de extinción como raza humana, estaba aún latente en el interior de su misma especie, estaba el peligro en que algunos de los propios integrantes de la raza humana estaban genéticamente mal formados. Porcentualmente eran una pequeñísima minoría, eran enfermos que no tenían en sus células uno de nuestros genes vitales y por esto no razonaban por su cuenta sino que actuaban como un robot al servicio de alguien. Ellos eran dirigidos y aprovechados por terroristas de fanáticas organizaciones o por militares enfermos y ansiosos de poder, como aquellos que en el siglo pasado mantuvieron en un vilo, con la amenaza nuclear, durante décadas, a toda la humanidad. Se crearon tal cantidad de bombas atómicas de fisión del tipo de las de Hiroshima y de las terribles de fusión del hidrógeno que podían destruir muchas veces a toda la humanidad. Con una sola bomba atómica de hidrógeno, se podía llenar de cadáveres radiactivos la mayor parte de la extensión de un pequeño país como Inglaterra o España. La bomba H no solo era destructiva sino miles de veces más dañina como arma radiactiva y por esto no era una amenaza para una ciudad sino que abarcaba su destrucción a todos los habitantes de un país. De haber sido empleadas, podían haber destruido diez veces a toda la especie humana. Habrían dejado la Tierra convertida en un desierto radiactivo absolutamente estéril para toda clase de vida. Felizmente triunfó la Razón-omnipotente y este peligro se fue eliminando paulatinamente. Hoy ya no queda ni una sola de estas tenebrosas bombas atómicas. Se eliminaron y no hay: ni de las enanas de solo 20 kilotones que cayeron sobre Hiroshima dejando 150 mil muertos y Nagasaki con otros 40 mil muertos; ni de las mal llamadas medianas o sea las H o de hidrógeno, de 20 megatones, que pulverizaron y levantaron el Atolón de Bikini donde dejaron un mal recuerdo de miles de kilómetros cuadrados contaminados por cien años con radiactividad; ni mucho menos quedan de las bombas de H de 50 megatones que el presidente de URSS Nikita Kruschev, en un mal momento desgraciadamente pidió irónicamente disculpas por la equivocación en los cálculos de la bomba que recién habían hecho explotar. Él dijo que la primera prueba no resultó de cincuenta como estaba proyectado, sino de 70 megatones de potencia destructiva y radiactiva, pero no prometió que esto no se volvería a repetir. Esta enorme explosión dejó radiactiva por muchos años, algunas de las islas cercanas al polo norte donde se hizo la macabra experiencia. Este lapsus linguae o lo que sea no deja históricamente tan mal a Nikita ya que tiene a su favor el mérito de haber sido uno de los campeones de llevar al cosmos al ser humano. Él saludó con besos eufóricos, que pasaron a la historia, a Yuri Gagarin al salir y al volver del cosmos. Parece que Nikita no andaba bien con algún grupo de militares ya que sorpresivamente “jubiló” y el programa espacial se desmoronó parcialmente haciendo volver de inmediato a los cosmonautas que estaban en ese momento en órbita y que según el programa anunciado debían permanecer mucho más tiempo. Estos nuevos militares no eran precisamente progresistas. Esta guerra fría también trajo enormes problemas al desarrollo de la democracia en todo el mundo y en particular se reflejaba en los norteamericanos donde un grupo de los militares presionaban continuamente al régimen para intervenir imponiendo gobiernos dictatoriales en algunas de las débiles democracias latinoamericanas. A fines del siglo no solo se impusieron gobiernos no democráticos sino que además hicieron desaparecer o asesinaron a los opositores, los demócratas desaparecidos en Argentina y Chile se contaron por decenas de miles.

8.2 La velocidad un tema interesante y filosófico.

8.2 La velocidad un tema interesante y filosófico.

Algo curioso interesante y quizás filosófico cósmico es lo relacionado con la tremenda velocidad que toman las naves hechas por el hombre y la enorme velocidad relativa de los cuerpos celestes. ¿Cuál es el máximo de velocidad con la que podrá volar una nave llevando en su interior al hombre? ¿Cuál es la velocidad de nuestra Luna alrededor de la Tierra, de la Tierra alrededor del Sol, del Sol o mejor dicho del Sistema Solar en torno al centro de la Vía Láctea, o de la Vía Láctea completa en torno al centro del cúmulo de galaxias, además cual es la velocidad de este cúmulo de galaxias en torno al supercúmulo de galaxias, la velocidad del supercúmulo en torno al centro de los supercúmulos, y así sucesivamente?

La respuesta a la primera pregunta o sea sobre el límite o máximo de velocidad con la que podrá volar una nave llevando en su interior al hombre, la aclararemos con el siguiente ejemplo. Este ejemplo nos ayudará a dilucidar estas disquisiciones que, ahora se vuelven investigaciones absolutamente prácticas, como consecuencia de los viajes entre los planetas, sin dejar por esto de ser en parte una interesante cuestión filosófica.

Nuestro procedimiento de viaje, puesto en el programa automático de largas travesías, es movernos con un movimiento uniformemente acelerado y haciendo que siempre los motores produzcan una reacción de tal modo que se origine en su interior sobre todos los objetos la misma aceleración causada por la gravedad terrestre, o sea con 9,81 m/seg², que por supuesto hace aumentar constantemente la velocidad de la nave. A mitad de camino se invierte la dirección de la nave y nos vamos al destino frenando con la misma aceleración de gravedad. Surge entonces esta pregunta. ¿Cuál es la velocidad adquirida a mitad de camino por las naves Naves-espaciales-atómicas de pasajeros y cual es el límite de esta velocidad?. Les explicaré un par de cosas antes de dar respuesta a esta interesante pregunta.

Ahora creo que usted comprende entonces porqué la maravillosa astronave Nave-espacial-atómica de pasajeros tiene la particularidad, aun cuando inicie su vuelo de una zona ingrávida como la del Anillo Geoestacionario, de hacer sus vuelos adecuando sus motores para ir conservando siempre en el interior de la nave la aceleración de gravedad de la Tierra.

La producción de la gravedad se consigue, como ya lo hemos dicho haciendo girar en torno a un eje virtual por ejemplo una Plataforma orbital o bien acelerando continuamente una astronave, mediante motores a reacción. Esta aceleración de gravedad conseguida mecánicamente es de idéntica naturaleza que la gravedad llamada natural y originada por la presencia de la materia. El misterio de la identidad de estas dos formas de gravedades no es muy sencillo resolverlo. Si nos atenemos a la física clásica es un curioso enigma, y problema para la epistemología. Con la interpretación dada por la Teoría de la Permanencia el problema se comprende mejor, lo que sucede en este experimento se esperaba y los dos fenómenos gravitacionales no son dos tipos de fenómenos totalmente diferentes sino ambos son idénticos. Por sus consecuencias como un sistema gravitatorio la intensidad comparativa de la gravedad es como si fuera una sola. En realidad cuando estamos por ejemplo en el Anillo-geoestacionario, allí en el espacio cósmico en el interior de este nuevo mundo, como no hay el impulso de ningún tipo de motores a propulsión, no existe la sensación de gravedad. Por otro lado al estar en el interior de una astronave y cuando los motores a propulsión están acelerando entonces, se acelera el movimiento del piso y nos da la sensación, de que no es el piso el que se mueve sino las cosas caen hacia el piso, estando en el interior de la nave pensamos que existe en dirección al piso una gravedad que acelera la caída de las cosas en la misma forma en que los motores aceleran la nave. Los motores de nuestra Nave-espacial-atómica están programados para que mantengan siempre acelerando a toda la astronave. Este cambio de velocidad continua, de nuestras naves espaciales, es equivalente al cambio de velocidad producida por los cuerpos en su caída libre es lo que se decía que era producida por la fuerza gravitatoria terrestre.

En los largos viajes se programa que las naves se aceleren hasta mitad de camino de su meta, allí se paran sus motores y se da vuelta en ciento ochenta grados la dirección de la nave completa y de nuevo, funcionan los motores en las mismas condiciones o sea produciendo en el interior de la nave la misma aceleración de gravedad terrestre y durante el mismo tiempo empleado en la mitad del camino, llega la astronave a la meta entonces con velocidad cero.

Les explicaré esto, con algo de matemáticas, abusando de vuestra paciencia al recordarles a ustedes una fórmula sencilla y conocida desde la escuela secundaria para el cálculo de la velocidad final cuando hay como dato o información fija una aceleración constante.

Usamos las siguiente letras o variables para desarrollar nuestras simples fórmulas algebraicas:

V => velocidad adquirida por la nave a causa de la aceleración constante; a => aceleración, en este caso a = g y g = 9,81 m/seg² o lo que es lo mismo decir que la velocidad cambia 9,81 metros por segundo durante cada segundo.

s => espacio a recorrer por ejemplo de la Tierra a la Luna que son s= 400 mil kilómetros, o también s = 400 000 000 metros

Simbolizaremos la raíz cuadrada por Vxxx

V(final a mitad de camino) = Raíz cuadrada de (2as) o sea V(2as)

Pero en nuestro caso a la mitad de camino s = s/2 resultando al reemplazar que la velocidad final a mitad de camino es:

Fórmula que vamos a aplicar para calcular la velocidad final a mitad de camino:

V(final a mitad de camino) = Raíz cuadrada de (as) o sea V = V(as)

Tomando como ejemplo el cálculo de la velocidad adquirida por la Nave-espacial-atómica en sus viajes de la Tierra a la Luna la distancia s es igual a 400 mil kilómetros. La distancia la debemos incluir en la fórmula en metros y no en kilómetros para la compatibilidad con la aceleración que se mide en metros. La aceleración que le damos a la nave es igual a la que tenemos en la Tierra o sea g = 9,81 metros / seg².

V(final) = Raíz cuadrada de V(9.8* 400 000 000)

V(final) = 62609,9 metros por segundo.

¡La velocidad adquirida por la nave a mitad de camino de la Tierra a la Luna es de 62,6 kilómetros por segundo! Si comparamos esta velocidad con otras velocidades conocidas entonces nos damos cuenta de la enorme potencia de nuestras astronaves. Dar la vuelta a la Tierra en la órbita en la que lo hizo Yuri es una velocidad de solo 8 kilómetros por segundo. La Tierra se mueve en torno al Sol a una velocidad de 29 kilómetros por segundo. En este viaje a la Luna, adquirimos a mitad de camino una velocidad en dirección a la Luna equivalente a un poco más del doble de la que lleva la Tierra en torno al Sol.

El Sol se mueve en torno al centro de nuestra Galaxia, o sea de la Vía Láctea, a una velocidad de 792 mil kilómetros por hora o sea a 220 kilómetros por segundo. Comparándola con la velocidad de la Tierra en torno al Sol, 29 kilómetros por segundo, (220/29=7,6) redondeando podemos decir que la velocidad del Sol en torno a la Galaxia nuestra es casi ocho veces mayor que la velocidad de la Tierra en torno al Sol. Nuestra Galaxia se traslada con otras galaxias en torno a otro centro gravitatorio a una velocidad de miles de kilómetros por segundo. Se descubrió experimentalmente que había un corrimiento en las rayas espectrales provenientes de las galaxias lejanas. Usando las físicas tradicionales newtoniana-einsteniana se creía en el alejamiento recíproco de todas las galaxias, esto se afirmaba que era consecuencia del corrimiento originado en las rayas espectrales obtenidas de las galaxias lejanas. Para llegar a esta conclusión se aplicaba el efecto Doppler-Fiseau para todo el universo. Se hacía vista gorda al hecho objetivo concreto que la luz proveniente de estas galaxias estaba formada por finísimos corpúsculos, prácticamente se postulaba que un haz de luz no tenía corpúsculos solamente que actuaba como si fueran corpúsculos y en otros casos eran o se movían como ondas. Era absolutamente prohibido pensar en que la luz podía tener además otra cualidad. Con nuestra teoría pasamos por encima de estos prejuicios de algunos científicos y afirmamos categóricamente por ejemplo que los fotones-partículas sufren un cambio en sus propiedades ondulatorias si vienen de distancias gigantescas como ser de las galaxias. Estos fotones atraviesan un campo intergaláctico en el que sufren este cambio que los hace aparecer como que las galaxias se alejaran unas de otras. Hay por otro lado que pensar en un universo gigantesco que no tiene porqué ser considerado que va ajustado a la inercia newtoniana-einsteiniana. Esta invención idealista, seguramente sugerida por un alumno de Newton que le planteó a su profesor que era bueno inventar un principio de inercia, aun cuando no existiera realmente ningún ejemplo que lo confirme, sino pensarlo como un ideal al que tiende toda la materia en movimiento y que este principio reinaba también en todo el universo o sea también en los enormes mundos galácticos. Esta falsa idea, de incluir como un principio la supuesta tendencia a la inercia o sea atribuirles a los cuerpos la predisposición de que en sus movimientos tiendan a seguir movimientos rectilíneos y además con velocidad uniforme, fue un error garrafal de Newton.

Lo objetivo y dado directamente por las observaciones es que, en general las velocidades en los movimientos de los satélites son menores que la de los planetas y la de los sistemas estelares mayor aun que la velocidad que llevan los planetas. Mejor lo ilustramos por medio de números, por ejemplo la velocidad de la Luna en torno a la Tierra es de 1 km/seg y la velocidad de la Tierra en torno al Sol es mucho mayor o sea de 29 km/seg. Por otro lado la velocidad del Sol es de 220 km/seg en torno al centro de la Galaxia que es una velocidad aún mucho mayor y así sucesivamente. Si extrapolamos pensando en zonas del universo aún de mayores dimensiones entonces las velocidades son relativas no tienen límites, como tampoco lo tiene el universo. Los movimientos entre los cúmulos y los supercúmulos de galaxias parecen de todas maneras que se acercan bastante a la velocidad de la propia luz o sea a 300 mil kilómetros por segundo. En las observaciones astronómicas actuales de enormes distancias, llevadas a cabo últimamente, se sigue observando aproximadamente esta proporción anterior del continuo aumento de las velocidades. Se pasa muy lejos esta velocidad de la luz considerada durante muchos años como velocidad límite.

Hay una cuestión que invita a pensar profundamente que es esto de llevar una velocidad ya sea grande o pequeña y que significa, si es que significa algo esto de no llevar velocidad. Se dice con mucha simpleza la velocidad es algo relativo y necesita un sistema de referencia al que hay que someterse para medir. Pero lo concreto es que sin embargo se habla de pequeñas y grandes velocidades refiriéndose a que nos encontramos en la región de la Tierra, que tácitamente la estamos suponiendo como sin movimiento. Mejor voy de nuevo a ejemplarizarlo. Nosotros estamos en la órbita o zona de la Tierra que con la velocidad de 29 km/seg esta trasladándose en torno al Sol, esto es por estar en el Sistema Solar. El Sistema Solar está por supuesto en nuestra galaxia la Vía Láctea y lleva por lo tanto otra enorme velocidad, 220 km/seg. En su recorrido orbital la Tierra va y vuelve respecto a la dirección en que se traslada el Sol. Para saber nuestra velocidad real en torno a nuestra galaxia necesitamos hacer otros cálculos.

Hay alrededor de seis meses en que estas velocidades, de la Tierra en torno al Sol, se deben sumar y otros seis meses en el que se deben restar a los 220 km/seg. Del Sol en torno al centro de la galaxia. Por ejemplo sumamos cuando nos movemos trasladándonos con la Tierra durante casi seis meses en la misma dirección que lleva el Sol y deberemos restar después cuando nos movemos en sentido contrario a la dirección en la que se mueve el Sol o sea en los otros seis meses o mejor dicho en la otra parte de la órbita terrestre. Resulta que este cambio de velocidad se produce físicamente y sin ninguna duda durante todo el tiempo, así lo acusa exactamente el corrimiento de las rayas espectrales comparadas cada seis meses tenemos 220+29= 249 y 220-29= 191 o sea una diferencia de 58 km/seg. Este es el cálculo de cuando vamos y cuando volvemos mirando una estrella ubicada en este plano que comprende nuestro movimiento elíptico. ¡Estamos seguros que esto llamado velocidad no nos puede afectar o sea no nos perturba en absoluto como tampoco impresiona a ningún instrumento que se nos ocurra inventar, que actúe solo en el interior del sistema con el que queremos averiguar su movimiento! ¡Si inventamos un instrumento, aunque sea solo con la imaginación, para medir la velocidad absoluta caemos en un problema lógico filosófico irresoluble! Descubriríamos de paso la absurda velocidad absoluta con relación a un límite del universo que está absolutamente quieto que no se mueve que no debe ni puede tener algún tipo de movimiento. Esto evidentemente es un absurdo. Esto justifica nuestra filosofía y además que tengamos incluido en nuestros principios que la inercia natural, no es irse por la línea recta y tener una velocidad constante, sino estar en todo momento inmerso en el mundo orbital donde por principio se debe cumplir para todos los cuerpos de cada uno cualquiera de los sistemas RV² = C (con C = constante por ejemplo para todo el Sistema Solar y otro valor de C distinto para el sistema Tierra y sus satélites, cuando R es el radio vector y V la velocidad orbital)

En nuestra propia órbita de la Tierra al acercarnos al Sol vamos aumentando continuamente la velocidad y cuando nos alejamos disminuye esta velocidad, si no observamos la luz que nos llega del Sol o de las estrellas no podríamos darnos cuenta de este cambio de velocidad. Si miramos el problema con profundidad estos cambios aparentan no ser reales, para las personas que viven en su interior, ya que no los podemos medir con instrumentos internos al sistema donde estamos inmersos. El estar en órbita tiene estas propiedades. Está establecido en un principio de nuestra física de la Teoría de la Permanencia y allí deben gozar de estas propiedades de este principio por igual desde los electrones a los gigantescos astros. De no ser perturbados por la visita de un cuerpo extraño al sistema sus movimientos son inamovibles en la forma establecida por el principio y eternos en duración. Esto son las consecuencias de los principios que no distinguen ni diferencian lo pequeño de lo grande. El concepto de “enormes velocidades” o el de “cambio de las velocidades en la órbita planetaria cuando nos acercamos al Sol” no es extraño que no nos afecte ni nos demos cuenta cuando sucede sino intuitivamente sabemos que ello es absolutamente natural. Si RP es el radio vector o distancia de un planeta al Sol y VP su velocidad en la órbita. Se debe cumplir con el principio de la Teoría de la Permanencia estableciendo que RPP = CSol cuando nos acercamos al Sol RP disminuye y entonces VP debe aumentar exactamente en la proporción para que se mantenga siempre la constante CSol. Todo debe quedar tan exactamente ajustado que hace mantener inamovible las cosas establecidas de acuerdo a esta expresión. Si el radio vector o distancia RP disminuye la velocidad orbital VP debe aumentar en la proporción antes mencionada y si RP aumenta la velocidad VP debe disminuir.

Seguramente por la infinitud del cosmos, nos es algo indiferente y nos parece igual el saber o no saber para donde vamos con nuestro Sistema Solar e igual no nos inquieta para nada con que velocidad total lo hacemos. Las velocidades pequeñas o grandes son absolutamente relativas. Las ideas relacionadas con dividir el mundo en el mundo grande y en el mundo pequeño no tienen ningún sentido, en este universo cósmico.

Felizmente no existen para las velocidades ni siquiera los límites de 300 mil kilómetros por segundo, que a comienzos del siglo pasado postulara con tanta solemnidad el sabio Alberto Einstein para poder desarrollar su Teoría de la Relatividad.

8.1 Paseando por los planetas del Sistema Solar a velocidades mayores que estos.


Capítulo 8


LOS DUEÑOS DEL UNIVERSO.

“No obstante si descubrimos una teoría completa, con el tiempo habrá de ser, en sus líneas maestras, comprensible para todos y no únicamente para unos pocos científicos. Entonces todos, filósofos, científicos y la gente corriente, seremos capaces de tomar parte en la discusión de por qué existe el universo y por qué existimos nosotros. Si encontramos una respuesta a esto, sería el triunfo definitivo de la razón humana,...”

Stephen W. Hawking (Historia del tiempo)

Stephen: La Teoría de la Permanencia es justamente la teoría que con tanta elocuencia, tú pronosticas que va a venir, ella ha hecho caminar con buenos fundamentos este libro y se encuentra, en parte, desarrollada desde hace algunos años en el blog: teoriadelapermanencia.blogspot.com


8.1 Paseando por los planetas del Sistema Solar a velocidades mayores que estos.

El tema más importante abordado en este apartado es el del Primer planeta artificial, ya que su fantástica construcción y movimiento es una imitación a algunas de las cosas más importantes existentes en el planeta Tierra, por ejemplo el planetoide tiene sus movimientos de rotación en 24 horas y su traslación alrededor del Sol exactamente como lo hace nuestro planeta o sea en un año. El planetoide fue construido sobre la base de un material transparente como techo para mantener bajo esa cúpula el aire, su material además es irrompible por los pequeños meteoritos. El primer planeta artificial, fue concebido para que tenga una autonomía completa, se sostiene totalmente independiente, es decir que no necesita ayuda del exterior. Aparte de la energía a raudales recibida del Sol tiene su propia fuente interna de energía atómica limpia, produce todos los alimentos para sus cien mil habitantes. Tiene sus aviones de carga para traer los materiales de la Luna y de algunos meteoritos es decir cuando necesita elementos materiales para ampliar sus construcciones como por ejemplo el aluminio los busca y elabora con sus propios medios. Por esto se dice que tiene autonomía completa, fue construido como un enorme icosaedro, está ubicado en la órbita planetaria de la Tierra, es llamado Planetoide-artificial-001.

Planetoide artificial habitacional

Se mueve delante de la Tierra llevando la misma dirección de traslación alrededor del Sol además se mantiene rotando en torno a un eje virtual, es decir se mueve en la misma órbita de nuestro planeta. Se programó para que demorara en cada rotación 24 horas. Esta es la última de las grandes y monumentales obras de nuestros arquitectos, les daré a continuación otras interesantes informaciones.

Gracias a estar dotados de un enorme poder para lograr transformar las propiedades de la materia y además como consecuencia de esto haber podido obtener una fuente de energía ilimitada e inagotable, nosotros los seres humanos nos hicimos gigantes. Esto de ser un gigante resultó que fue más lejos de lo que soñaron lograr ver los más audaces aventureros de todos los tiempos. Con los dos nuevos instrumentos, la máquina endurecedora de los elementos y la otra para sacar la energía gratis e ilimitada de los isótopos del hidrógeno, nosotros comenzamos a dar los primeros pasos para invadir masivamente el universo infinito. El hacer unidos todos los hombres estas descomunales obras cumpliendo los maravillosos objetivos de cambiar el mundo, fue posible solamente por haber llegado a comprender que todos tenemos un lazo común o sea una razón y que con su conexión con los microprocesadores se ha convertido en la maravillosa herramienta inseparable que llamamos Razón-omnipotente.

Les relato a continuación algunas otras informaciones sobre la historia del Planetoide-artificial-001. Imitando una forma parecida estructuralmente a la que tiene la Tierra, empezamos por hacernos un pequeño planeta artificial, compuesto de cinco icosaedros de diferentes tamaños colocados empezando por el menor que esta ubicado en el centro y se encuentra ocupado como nuestro depósito del agua dulce. Los otros, en orden creciente a sus respectivos tamaños, van colocados hacia fuera del depósito de agua, dejando un espacio atmosférico entre ellos. Vistos desde el último, que es el mayor y cubre con su techo a la atmósfera, se puede afirmar que se encuentran en orden decreciente unos dentro de los otros. Nosotros, los Pitagóricos-fundadores, vivimos cómodamente en este fantástico mundo formado por los cinco irrompibles icosaedros. No se trata de vivir encima sino al interior del icosaedro mayor que es para nosotros nuestro sólido techo transparente. Nosotros vivimos bajo este techo pero no olvidemos que están en su interior los otros icosaedros de menores dimensiones y que también están llenos de la misma atmósfera y es donde también pasamos una buena parte de nuestra vida. Ya llevamos un año viviendo en este maravilloso pequeño planeta y no tenemos inconvenientes sino puras satisfacciones. En líneas generales podemos decir que nuestro hábitat es un espacio del mundo exterior a la Tierra en el que no tenemos la pesada gravitación y eso si que le instalamos la misma atmósfera de aire a presión normal en su interior y encerrada por el enorme icosaedro exterior. La simulación más parecida a la atmósfera terrestre se encuentra entre los dos icosaedros exteriores, a continuación quedó la zona habitacional, después la zona de investigación, luego la zona de bodegas y al centro llenando totalmente el último icosaedro, como ya se lo dijimos, el gran depósito de agua. Este depósito pasó a ser entonces el núcleo de los icosaedros concéntricos. Por supuesto, cada uno de los cinco icosaedros va firmemente unido al que le sigue, es una medida de precaución aun cuando ellos ni con las cosas en su interior no tienen peso alguno. En resumen, este cuerpo celeste artificial, es todo un sistema complejo que tiene autonomía además dispone de enormes motores a propulsión lumínica que le permiten desplazarse rápidamente en cualquier dirección, por esta razón sus cinco icosaedros van fuertemente unidos entre ellos por medio de pilares muy resistentes. Lo más importante es que el Planetoide-artificial-001 tiene cien mil personas viviendo muy cómodamente en su interior. Les contaré como llegamos nosotros a vivir en este soñado nuevo mundo.

En el año 2059 se llevó a cabo un importante plebiscito pidiendo la opinión a todas las personas del universo racional que votara de que forma se llevaría a cabo la elección de las personas que tendrían el derecho a vivir en el nuevo Planetoide 001. En el plebiscito se optó por dejar la decisión final al sistema consejero de los últimos diez computadores centrales. O sea se optó por aplicar las normas de la democracia computadorizada.

Los catorce, del grupo que fuimos los fundadores de nuestra asociación Pitagórica de la Razón-omnipotente, como regalo del nuevo año el primero de enero del año 2060 por decisión unánime del grupo de los diez ingenios directores superiores, o sea, Computadoras-paz-54780a54789 recibimos un gran premio, el cual nos involucraba junto a las otras cien mil personas que habíamos participado abnegadamente en esta fantástica odisea de llegar a cambiar la faz del mundo ahora habitado y dirigido por el Homo-sapiens con razón omnipotente. Las computadoras acogieron nuestra solicitud y decidieron que podríamos irnos a vivir en el primer Planetoide-artificial-001 terminado recientemente y producto de los más recientes descubrimientos de la ciencia y la tecnología. A nuestro planetoide artificial se le suele llamar también Clonoide de la Tierra esto es para no confundirlo con el grupo de los grandes asteroides que tradicionalmente se llaman también planetoides, nosotros usamos indistintamente uno u otro nombre.

En resumen esta pequeña Tierra artificial o Planetoide-artificial-001 tiene las propiedades de: ser expresamente diseñado para resistir los micro-meteoritos del espacio, ser autónomo, tener forma icosaédrica, trasladarse independientemente alrededor del Sol o sea ser planetario. Hicimos una gran fiesta para inaugurar el nacimiento de nuestra primera Ciudad-planetaria y que pasó a ser nuestra actual residencia. El Planetoide-artificial-001 tiene todas sus paredes del icosaedro exterior formadas por un total de veinte gigantescos triángulos equiláteros transparentes. Cada uno de los tres lados, de estos gigantescos triángulos equiláteros gigantes, mide 1024 metros de largo.

Las computadoras aconsejaron y así se resolvió por consulta de plebiscito que, por motivos de seguridad, solo los 14 mil Pitagóricos-Russell tenían acceso a administrar y hacer trabajar las Transformadoras de las propiedades físicas de los elementos o Transformadoras-pfe y a manejar los Motores-atómicos-de-fusión-a-reacción-lumínica. De todas formas en otra resolución del mismo plebiscito se dice que nosotros, o sea el grupo de los catorce fundadores, debemos todavía seguir manteniendo el control, de todas las Transformadoras de las propiedades físicas de los elementos. Esta ultima disposición se mantendrá hasta que esté el noventa por ciento de los habitantes de la Tierra en el cosmos. Felizmente este trabajo no es tan duro ya que el control, de estas miles de maravillosas maquinas Transformadoras de las propiedades físicas de los elementos, se hace por un sistema electrónico y desde cualquier punto del Sistema Solar. Las Transformadoras-pfe tienen además un sistema de seguridad imposible de poder violar.

En el 2050 se construyó la segunda y una de las últimas generaciones de las Plantas de Endurecimiento. Esta gran Transformadora de las propiedades físicas de los elementos es la mayor de las existentes y estas plantas de endurecimiento o Transformadoras-pfe de esta segunda generación, permiten ahora trabajar con planchas de triángulos equiláteros de aluminio de cualquier dimensión.

Ahora no tienen una boca de entrada de un máximo limitado de largo ya que se trabaja simultáneamente con dos transformadoras que se mueven sincronizada y paralelamente una a cada lado de la plancha de aluminio y la van endureciendo por ambos lados. Se construyeron así los 20 triángulos equiláteros de 1024 metros de largo por cada lado, que se necesitaban para la carcasa exterior de nuestro monumental planetoide.

Los gigantescos triángulos fueron endurecidos de una manera fantástica como ustedes ya lo saben y además con las otras múltiples propiedades del aluminio manejables a tal punto que se pudieron hacer los triángulos transparentes o de colores. Así se lograron hacer triángulos oscuros y otros semi transparentes y algunos absolutamente transparentes. Los colores y transparencias las controlan los computadores que dirigen la planta de endurecimiento. Esto no es de sorprender ya que lo mismo sucede con el carbono que de negro pasa a ser posteriormente transparente en el estado de diamante.

Les repetiré con detalles lo que es la maravilla de las maravillas, el imaginario Olimpo como morada de los dioses griegos queda muy disminuida al compararlo con el vivir dentro de un cristal impenetrable y fastuoso. El pequeño planeta independiente Planetoide-artificial-001 o nuestra Ciudad-espacial-planetaria en su obra gruesa está formada, como ya lo dijimos, por cinco icosaedros de diferentes tamaños y colocados uno dentro del otro.

Nuestra nueva morada espacial esta en el interior de un gran icosaedro y este es como ustedes saben un cuerpo geométrico, les recordaré algunas cosas importantes ya que este cuerpo geométrico juega un importante papel en adelante. El Planetoide-artificial-001 es el icosaedro nuestro está limitado, en su parte exterior, por veinte gigantescos triángulos equiláteros y ellos tienen un largo, en cada uno de sus lados, de 1024 metros. Los otros cuatro icosaedros que van en el interior van diminuyendo de tamaño, o sea sus veinte triángulos equiláteros que lo forman tienen cada uno de sus lados sucesivamente más pequeños. El icosaedro que le sigue hacia el interior, disminuye a la mitad su largo, tiene los lados de sus veinte triángulos equiláteros no de 1024 metros sino solo de 512 metros de largo. Así sucesivamente van disminuyendo el largo de sus lados los otros tres icosaedros que siguen hacia el interior, tienen respectivamente como largo de sus lados: 256 metros, 128 metros y el último con 64 metros de largo de cada lado de sus veinte triángulos equiláteros. Entre estos quedan cuatro zonas con aire y el más pequeño, o sea el último icosaedro que va en el núcleo o centro va lleno de agua, es nuestro gran depósito que cuidamos como un gran tesoro.

Para más claridad les describo de nuevo parte de nuestra Ciudad-espacial-planetaria o mejor dicho lo relacionado a este primer planeta fabricado por el hombre, partiendo del icosaedro transparente exterior. Les indicaré la forma como van colocados y cual es el objetivo que cumple el conjunto de estos cinco icosaedros concéntricos, formados cada uno de 20 resistentes triángulos equiláteros. El icosaedro exterior cumple el objetivo de evitar que salga al cosmos la atmósfera de aire que se mantiene en su interior a la presión algo superior a la normal de la Tierra, esta mayor presión es para ayudar a la absorción del oxígeno. Se le instaló a continuación, en su interior y equidistante de todas las paredes del icosaedro transparente exterior, sirviendo como primer piso otro icosaedro, de triángulos equiláteros de lados de longitud de la mitad del de 1024 que forma y limita el icosaedro con el cosmos exterior. Este segundo icosaedro cuya superficie es nuestra simulación a la superficie terrestre, tiene un área igual a 2,27 millones de metros cuadrados que se obtienen entonces por la suma de las superficies de veinte triángulos equiláteros de 512 metros por lado al que se le instalaron junto a sus superficies campos electromagnéticos controlables para adherir nuestros zapatos de suela metálica, después le siguen sucesivamente uno dentro de otro hacia el interior el tercer, cuarto y quinto icosaedros.

El tercer icosaedro se hizo de triángulos con el largo de los lados de la mitad del segundo, o sea de 256 metros por lado. Entre el segundo icosaedro y el tercero existe también una gran altura o distancia. En el espacio de 242 metros de alto entre el segundo y tercer icosaedro hay una zona de espacio que encierra 256 millones de metros cúbicos, allí se ubicaron los grandes edificios residenciales de 50 pisos donde se encuentran los cómodos departamentos habitacionales de trescientos metros cuadrados para una familia formada de tres personas. En estas especiales edificaciones de los departamentos la altura del piso al techo, no es de 240 centímetros como en el común de los departamentos de las zonas gravitacionales, sino es de 480 centímetros de alto. Esta enorme altura es una gran comodidad ya que tenemos espacio para volar en todas las direcciones dentro de nuestra vivienda. Per capita se reglamenta usar 100 metros cuadrados de superficie o lo que es lo mismo 480 metros cúbicos considerado como el mínimo de espacio vital. El conjunto de estos edificios ocupan para dar lugar habitacional para los cien mil habitantes una cantidad de 192 millones de metros cúbicos quedando 64 millones de metros cúbicos para los anexos de: administración, teatros, cines, gimnasios y salas de conferencias etcétera.

El cuarto icosaedro está ubicado mucho más cerca del núcleo y construido por supuesto como los anteriores con 20 triángulos equiláteros pero de la mitad de la dimensión del anterior o sea ahora de solo 128 metros por lado. El espacio entre el tercero y el cuarto o penúltimo icosaedro es bastante menor que el espacio habitacional anterior. Al cuarto icosaedro, de todas formas, lo cubren 20 triángulos equiláteros que tienen en total una superficie de algo más de 140 mil metros cuadrados. Se utiliza como una zona de investigaciones científicas allí se encuentran los talleres de investigación de: informática, física, química, biología, botánica con sus plantaciones experimentales etcétera.

El espacio entre el cuarto y el quinto último icosaedro fue dejado para las bodegas de cereales y minerales. Su superficie sobre el último icosaedro es de 35472 metros cuadrados. Aquí también están ubicadas muchas de las máquinas pesadas con sus talleres de manutención y reparación. Hay en este lugar hangares para los miles de robots nuestros y otros recintos de diversa índole.

El último icosaedro con triángulos equiláteros relativamente pequeños solo de 64 metros por lado quedó formando el núcleo central de esta Ciudad-espacial-planetaria y se dejaron sus 571918 metros cúbicos para depósito de agua dulce. Hay una reserva de agua de 5719 litros per cápita. Una persona necesita tomar dos litros de agua al día y a lo menos utiliza otros ocho litros para otros menesteres, los 5719 litros de agua per cápita le permitirían a cada uno de los cien mil habitantes vivir 572 días o sea mucho más de un año, sin utilizar las aguas servidas. Las aguas servidas se reciclan o sea se purifican evaporándolas y licuándolas y se utilizan de nuevo, en primera instancia, para baños y regadíos. Esta agua cuidadosamente limpiada una vez más y proporcionándoles los otros ingredientes minerales y el oxígeno perdidos queda de nuevo en condiciones de agua potable. Por estos procedimientos mantenemos una gran cantidad de agua potable para cada persona, esta enorme cantidad de agua per cápita se mantiene como un lujo permitiéndose el uso de grandes baños en los departamentos además de piscinas colectivas especialmente diseñadas para la ingravidez etcétera.

Hasta este momento me doy cuenta que les expliqué, lo relacionado con nuestro planetoide, partiendo con los detalles del icosaedro exterior pero en la práctica al construir este tipo de planetoide se parte montando el quinto icosaedro o sea el más pequeño que lleva agua y es el núcleo, luego viene la edificación sucesiva de adentro hacia fuera de los otros cuatro icosaedros terminando con el más grande o sea con el que llamamos primero.

Todo el volumen de espacio encerrado en su interior del icosaedro grande es el mundo de los habitantes de esta ciudad planeta y esta mole de aire y agua tiene cerca de 2342 millones de metros cúbicos. A nuestro Planetoide-artificial-001 los arquitectos le dejaron este insólito enorme espacio para que empecemos a vivir más cómodamente. Planificaron per cápita un mayor número de metros cúbicos lo que es una mayor comodidad que la que vive actualmente más de la mitad de los habitantes del mundo en los Complejos-habitacionales del espacio. Aun siendo cien mil personas las que habitamos el planetoide tenemos ahora un volumen con aire o espacio para cada persona mucho mayor. ¡Ahora vivimos inmersos en la cantidad de 23420 metros cúbicos de espacio per cápita!. Un volumen de espacio que es más de 27 veces mayor que el que se tiene en los ya holgados Complejos-espaciales-habitacionales del Anillo-geoestacionario. Al día una persona pasa por sus pulmones, sacándole parte del oxígeno a muchos metros cúbicos de aire, así y todo podría vivir mucho tiempo con esta enorme cantidad de aire per cápita. EL primer proyecto estudiado afirmaba que las cien mil personas, que vivimos en el primer planetoide, podríamos vivir manteniendo siempre el veinte por ciento del oxigeno del aire por medio de la obtención del oxígeno que se produce descomponiendo el agua, H2O, mediante la electricidad. El segundo proyecto fue el aprobado y consistió en vivir renovando continuamente el aire consumido por nosotros mediante el procedimiento de usar la conocida ley de que la clorofila de seis metros cuadrados de superficie de hojas verdes son suficientes para renovar el oxígeno de una persona. Se optó con este propósito llevar y producir, en el mundo ingrávido, árboles y plantas trasladadas en enormes cantidades al cosmos, las que con la clorofila de sus frondosas hojas, nos renuevan constantemente el oxígeno consumido a diario, lo hacen durante todo el tiempo ya que tienen la luz del Sol durante el día y además les ayudamos proporcionándoles luz artificial en casi todas las horas de la noche.

Para que ustedes tengan una idea comparativa, de estos gigantescos lugares para el desarrollo de la nueva vida, les debo decir que si se dejara los 860 metros cúbicos de espacio, per cápita, como se tienen en un Complejo-espacial-habitacional, entonces la capacidad, en cuanto al número de habitantes, en el interior de esta Ciudad-planetaria debería ser por consiguiente de 2 700 000 residentes. Como tiene solo cien mil habitantes y no los casi tres millones que podrían vivir allí, entonces podemos afirmar que vivimos en un vasto y lujoso palacete del espacio exterior. Les repito que nuestra nueva morada se ha hecho con enormes dimensiones y para cada persona hay más de veintisiete veces más extensión, que el espacio dejado para cada persona al interior de los Complejos-espaciales-habitacionales de los Anillos-habitacionales. Esto es verdaderamente hacer las cosas con un criterio más futurista y modernista que el empleado en los ya espaciosos Complejos-espaciales. Algunos de los moradores del Anillo-geoestacionario, más de tres millones, ya están postulando a comprarse un departamento en las otras cinco pequeñas copias de la Tierra en construcción, o sea del Clonoide-artificial-002 al Clonoide-artificial-006. Serán elegidos por el computador los 500 mil nuevos moradores entre estos tres o más millones de postulantes. Con este nuevo criterio de construcción los pobladores de esta ciudad gozan de lugares verdaderamente mucho más espaciosos. Tenemos aquí los días y las noches exactamente como en la zona del ecuador de la Tierra y por lo tanto las plantas renuevan en la misma proporción el oxígeno que en nuestro planeta. Entre el primero y segundo icosaedro hay una enorme extensión llena aire y de una proporción de superficie, sobre el segundo icosaedro, de muchísimas veces más de seis metros cuadrados de superficie verde por habitante, entre todas las plantaciones de huertas y de árboles, que por supuesto permiten renovar sobradamente el oxígeno del aire consumido por los cien mil habitantes. Entre los árboles llevados de la Tierra al cosmos hay transplantados algunos bosques con plantas milenarias de hasta sesenta metros de altura llevadas por astronaves especialmente construidas con este propósito. Les repito que entre el primero y segundo icosaedro se encuentra nuestra enorme atmósfera alimentada de oxígeno por sus plantaciones de huertas y de bosques con viveros de gigantescos árboles milenarios.

Nuestro Planetoide-artificial-001 es poseedor y esta rodeado totalmente de esta enorme atmósfera de 487 metros de altura, y que tiene 2050 millones de metros cúbicos de aire y cubre toda la parte superior del segundo icosaedro habitacional y se prolonga, por supuesto al interior, hasta el quinto icosaedro que está casi siempre lleno de agua. Nuestra Ciudad-planetaria se terminó de construir el año 2060 incluyendo todos los medios para su desarrollo posterior, proyectado como para que sea este clonoide de nuestro planeta absolutamente independiente. Por esta razón se lo dotó de: motores-atómicos-de-fusión-a-reacción-lumínica, acumuladores de energía solar y atómica, herramientas, agua, aire, plantas y semillas correspondientes, . . ., todo para que se tenga desde las plantaciones a la producción con autonomía completa. La independencia completa era un sueño desde hacía muchos años pero para este proyecto se necesitaba siempre de la participación de millones de personas, ahora en el cosmos se había logrado realizar con una cantidad de seres humanos relativamente pequeña. Desde el comienzo, es decir desde su inauguración esta Ciudad-planetaria modelo no necesitó ayuda del exterior, ni en aire ni en agua ni en energía ni en ninguna otra cosa. Se ve de lejos como una gran esfera muy luminosa, ya que el piso superior, donde hay escuelas, talleres, comercio, etcétera, refleja gran parte de la luz del Sol. Su día completo como el de la Tierra es de 24 horas. Nuestra atmósfera permanece en las noches en casi todas partes bastante iluminada.

Mi amiga Cecilia me dijo muy emocionada, una noche cuando miramos desde una gran distancia a nuestro Clonoide muy iluminado, “esto me recuerda Raúl la emoción que nos causó la gran iluminación del Estadio Olímpico de Berlín alumbrando la olimpiada de fútbol en el año 2006, parecía que era la enorme masa de un cuerpo cósmico que aterrizaba”. Le argumenté, la diferencia es que nuestra ciudad espacial ahora no parece ser un cuerpo cósmico sino que lo es efectivamente. Esta fantástica iluminación en nuestro nuevo Clonoide es la ampliación de muchos miles de veces a la que vimos en aquella oportunidad. A mi amiga y a mí nos impresionó ver a tantas personas bajo un techo común, en nuestro nuevo hábitat somos solamente cien mil personas, los del estadio eran mucho más pero nosotros vivimos en un gran espacio que no solo tiene más luz sino que tiene un volumen de miles de veces mayor y lo más importante es que hemos logrado eliminar totalmente a la terrible gravedad y vivimos disfrutando de la tercera dimensión ya que no nos movemos arrastrándonos en una superficie sino que volamos con nuestros propios medios naturales.

Los catorce fundadores de la Comunidad Pitagórica de la Razón-omnipotente llegamos a la Ciudad-espacial-planetaria o Planetoide-artificial-001 un día sábado del mes de febrero del año 2060. Hemos pasado más de un año viviendo aquí y aún no logramos conocerlo enteramente. El primer día, en el que inauguramos nuestra nueva vida en el maravilloso planetoide que es un extraordinario producto de los fantásticos nuevos avances tecnológicos, lo pasamos jugando a volar con diferentes tipos de alas, en pocos minutos subíamos los casi quinientos (487) metros de altura, hasta tocar el cielo de los diamantinos triángulos transparentes. Al segundo día planificamos hacer una excursión de todo un día, nos pusimos como condición de hacerla volando y además para movilizarnos solo haciendo uso de nuestra fuerza muscular. El objetivo a cumplir fue darle la vuelta completa a nuestro nuevo mundo semi esférico, nos planteamos salir en una dirección y volver por la opuesta. Por supuesto que esta excursión se planificó realizarla por la atmósfera que queda entre los dos grandes icosaedros exteriores de nuestra Ciudad-planetaria. Nos despertamos muy temprano, aún se veían brillar las estrellas más allá de la cúpula de triángulos equiláteros transparentes, desayunamos y apenas toda la atmósfera se aclaró, es decir al alba, todo nuestro grupo o sea los catorce comenzamos a elevarnos para dar la vuelta a nuestro nuevo mundo esférico volando majestuosamente por su diáfana atmósfera.

Hicimos esta fantástica excursión en solo ocho horas por el nuevo mundo que, para nosotros que podíamos volar, ahora realmente era tridimensional, no lo hicimos por el camino más corto que al volar a 400 metros de altura es de solo 6000 metros, sino que lo efectuamos como buenos excursionistas haciendo múltiples variantes de zigzag hasta recorrer, no seis kilómetros sino más de 120 kilómetros para finalmente llegar al lugar desde donde iniciamos nuestra excursión, pero por supuesto llegando por el lado opuesto en relación con el que habíamos partido.

Fue un día inolvidable, sin autos sin helicópteros ni aviones, volando majestuosamente solo con nuestras fuerzas musculares y a más de cien metros de altura. Mirando en todos los lugares las hermosas construcciones de escuelas, universidades y sobre todo las plantaciones de plátanos, cereales y legumbres pegadas junto al piso y en otros casos dispuestas en muchos pisos paralelos. Al pasar sobre un bosque de milenarias araucarias, recién traído desde Chile, de más de sesenta metros de altura, se me ocurrió sacarle a una araucaria casi un kilo de sus sabrosos frutos los piñones. Aquí me di cuenta que volábamos mejor que lo que lo hacen los pájaros en la atmósfera de la Tierra. Yo les sacaba los frutos a las araucarias con mucha facilidad, ya que podía moverme para adelante y para atrás, cosa que no pueden hacer los pajaritos salvo el colibrí o picaflor, él es el único que puede mantenerse estático y retroceder volando, pero no puede deleitarse comiendo piñones como nosotros sino solo chupar el néctar de las flores. Sin embargo creo que volábamos mejor que un colibrí. Mientras volaba a mi lado me comentó mi amiga María Alicia ingeniero programadora de sistemas y que yo conocía desde muy niña. “Tío Raúl, como íbamos a pensar cuando fundamos nuestra organización, que tendríamos la oportunidad de gozar personalmente nosotros de disfrutar de esta maravilla de las maravillas de construcciones, y de los placeres indescriptibles experimentados al desplazarnos con nuestras propias fuerzas, volando en esta atmósfera de nuestra pequeña Tierra, con más facilidad que nuestro cóndor. Y hacemos el viaje placentero de tantos kilómetros volando sin cansarnos. Yo pienso que estas cosas son incomprensibles para los que están acostumbrados y aplastados por la atracción de gravedad de la Tierra. ¿Cree usted que existen las palabras adecuadas para que me puedan comprender algunas de mis amistades, que se han quedado porfiadamente en la Tierra, lo hermoso y emocionante que es dar la vuelta con tanta facilidad a nuestro nuevo mundo sin la odiosa gravedad?.”

María Alicia prefería escribir que enviar fotos o videos por el super Internet, me decía -los sentimientos y las emociones no se pueden fotografiar sino solo superficialmente-. Por supuesto, le contesté, tu tienes razón yo pienso igual que tú, de los millones de palabras que llevamos en nuestro plato duro de nuestro cerebro ( y que me perdone el cerebro la comparación), hay siempre palabras muy adecuadas, para describir, las situaciones que no se pueden fotografiar. Una buena descripción escrita está generalmente mucho más cerca de la autentica realidad emocional que todos los otros maravillosos medios computacionales y audio visuales. Así lo aseguraría, creo yo, mi ex compañero del internado del Liceo Pablo Neruda, Alfonso Calderón Scuadritos, que ha vivido dedicado con pasión a esta dura y emocionante profesión. Alfonso me estimuló y esto me acercó, en mi juventud, a que conociera a Pablo Neruda y tuve el honor de recibir como regalo, en una pensión de estudiantes de la Calle República en Santiago de Chile, el primer ejemplar de su primera obra literaria “A los Arcángeles del Viento”

María Alicia vivía feliz en la ciudad espacial, su esposo Mario tenía tres hermosos niños con ella y los nietos de estos eran los que más gozaban y chacoteaban volando. Él y ella, eran unos destacados ingenieros y activos participantes del grupo de los “Pitagóricos con razón omnipotente”, habían participado y contribuido en las ideas centrales de todas las grandes construcciones. Con sus casi cien años de edad eran de los más lolos del grupo de los “Pitagóricos con razón omnipotente”.

La estructura de esta hermosa ciudad es la de un cuerpo geométrico perfecto conocido en la geometría como icosaedro regular. Por si es que existen seres racionales en otros lugares del universo, esta geométrica construcción es un mensaje de que aquí están los Homo-sapiens usando la Razón-omnipotente. Esperamos que los hipotéticos seres racionales de esos otros mundos sean tan curiosos como nosotros. La geometría tan perfecta no la da la naturaleza en ningún lugar del mundo, ella es concebible solo como un producto de la razón.

Nuestra primera Ciudad-espacial-planetaria está trasladándose como si fuera un planeta moviéndose alrededor del Sol. Tiene la misma órbita y sentido del movimiento de la Tierra. Vamos desplazándonos delante de la Tierra y a una distancia de ella mucho más grande que los cuatrocientos mil kilómetros que van de la Tierra a la Luna. Nuestras astronaves cubren el viaje a la Tierra en solo algunas horas de vuelo. Estamos a una distancia en la que los efectos gravitatorios de la Luna y la Tierra, no producen una “perturbación” apreciable al movimiento de nuestra nueva ciudad espacial autónoma planetaria. Desde la Tierra da la impresión que nuestro Planetoide-artificial-001 no se mueve, está casi quieto en el firmamento celeste, pero lo real es que se mueve con la misma velocidad que lo hace la Tierra alrededor del Sol. Como su órbita es exactamente la que lleva la Tierra esta no se aleja ni se acerca a nosotros, a raíz de esto visitarla es muy cómodo en cualquier época del año. Por supuesto que en esta enorme órbita de la Tierra se pueden construir casi infinitas ciudades-planetarias. Fue muy grande el entusiasmo por el éxito del Planetoide-artificial-001, el tener este éxito habría las puertas a un proyecto que involucra un lindo plan futurista. Se irán instalando por miles las ciudades planetarias. Su construcción fue relativamente económica, dado que fue posible edificarla en un cincuenta por ciento con parte de los materiales o sea de las rocas arrancadas al asteroide Ícaro. Los materiales restantes del Ícaro y de otros asteroides son la preciada materia prima a disposición para los proyectos de construcción de las otras miles de ciudades espaciales semejantes a nuestra Ciudad-planetaria, más conocida que con el nombre original de planetoide con el nuevo nombre popular de Clonoide-de-la Tierra-001. Una de las cosas importantes es que el planetoide se mueve en la misma órbita de la Tierra, entre sí quedan siempre a una distancia fija. Los computadores especializados en construcciones habitacionales nos aseguran que es la mejor órbita para colocar ciudades espaciales dado que todos sus parámetros relacionados con la energía de los rayos solares son idénticos a los que recibe la Tierra. El Planetoide-artificial-001 tiene un movimiento de rotación en torno a un eje virtual que produce los días y las noches casi idénticos. Se entiende que en nuestro Clonoide-001 se produce el mismo tipo de situación astronómica que se origina en la zona ecuatorial de la Tierra, con la exacta duración de los días y las noches.

En nuestro recorrido por el cosmos hemos descubierto que la Tierra es un paraíso de excelentes condiciones para el desarrollo de la vida, ningún otro rincón del Sistema Solar se le asemeja. En la Tierra hay tesoros para el desarrollo de la vida en todos sus rincones. Enormes cantidades de oxígeno, gigantescas cantidades de agua dulce y de la salada, rocas con minerales como el uranio con energía fantástica en su interior, minerales con aluminio oro y plata que se pueden laminar y modificables en sus propiedades hasta los límites de lo increíble, las cosas maravillosas están por todos lados. ¡Cómo quisiéramos quitarle la terrible atracción de gravedad para que puedan vivir allí cientos de miles de millones de personas! Pero sabemos que esto de la gravedad es un problema filosófico muy profundo y obedece su dificultad de entenderlo a que solo para llegar a la raíz del asunto hay que desprenderse de los principios clásicos y aceptar los principios de la Teoría de la Permanencia. Para la Teoría de la Permanencia el estado de inercia natural es estar en órbita, se asocia con el ideal lo fantástico y la eternidad. Cuando soltamos un objeto dejándolo en caída libre este toma de inmediato una dirección vertical y cuya trayectoria, de no mediar la superficie de la Tierra, pasaría muy próxima al centro de la Tierra. El no seguir volando del objeto que hemos dejado en caída libre o lo que es lo mismo por la órbita de la caída libre donde nada tiene peso lo impide bruscamente la presencia de la superficie de la Tierra. Aquí aparece entonces esta fuerza que nos perturba el viajar por el mundo de la inercia cósmica sin peso. Ahora tenemos la aparición de una fuerza virtual que nos trata de llevar al centro de la Tierra y que es lo que llamamos nuestro peso natural.

Esta extraña fuerza, que la aprecias mejor y a cada instante, porque te la da tu propio peso, no es algo tan natural como nos creíamos. Esta tendencia a irnos moviendo aceleradamente hacia el centro de la Tierra le llamamos atracción de gravedad y la tienen por igual todos los cuerpos materiales, cualquiera que sea su densidad ya sea por ejemplo un trozo de plomo o un montón de plumas. Esto se prueba en un tubo al vacío o bien como lo hizo Galileo lanzando dos esferas metálicas de igual tamaño pero una compacta y otra hueca o vacía, ambas llegaron al suelo italiano al mismo tiempo. Este sencillo experimento produjo en la mente de los científicos un verdadero terremoto comenzándose a elaborar nuevas teorías que reemplazaran las que quedaron caducas. Estos experimentos además estremecieron la mente de las creencias religiosas, la vida de Galileo comenzó desde aquí a correr un gran peligro. Le dieron su domicilio por cárcel para toda su vida.

Hoy sabemos que este fenómeno de la gravedad es como una especie de fuerza que nos llevaría como atraídos en dirección casi al centro de la Tierra si no mediase nuestro gran tamaño y lo compacto de la superficie de la Tierra. La gravedad es consecuencia de que todos los cuerpos de su superficie, tienden en todo instante, a irse por su inercia natural que es a seguir una órbita elíptica, igual para todos cualquiera que sea su densidad, alrededor de los cuerpos o de su centro.

Ahora podemos hacer presente algo que estaba latente sobre nuestras vidas y que se debía a la fuerza de gravedad. Les podemos afirmar a los porfiados habitantes de la Tierra que aún no se deciden a abandonarla que la gravedad es un peligroso enemigo de la vida. A la gravedad de la Tierra se debe el malestar y la muerte más rápida de las células especializadas en especial de tus músculos y en general sufren el ataque de la gravedad los más de doscientos veinte tipos de células diferenciadas de todo tu organismo, hígado, riñón etcétera.

Por este temor muy justificado apareció la fiebre, de los habitantes de nuestro planeta, por salir de su cuna y comenzó el éxodo masivo en el año 2030 al trasladarse, desde cada una de las 166 empresas-estatales-cósmicas comprometidas, un millón doscientas mil personas al cosmos cada año, o sea 3288 personas al día. Cada una de las empresas países Organización166 tenía a disposición para cumplir este objetivo del traslado al Cosmos-geoestacionario, a seis de las astronaves equipadas cada una con seis motores de esos capaces de levantar cien toneladas hasta la altura de un metro en un segundo. De estas astronaves tres eran de carga y otras tres de pasajeros. Nosotros los Pitagóricos-Russell participamos en esto asumiendo una gran responsabilidad, nuestro aporte fue muy valioso ya que la empresa Organización166 no debía preocuparse de lo fundamental, ya que los pilotos y la administración general de los vuelos fueron totalmente parte de nuestro compromiso, su normal funcionamiento era cosa de nuestra gestión.

Por lo general las personas que abandonan definitivamente la Tierra, lo hacen sabiendo que en las zonas habitacionales del espacio no hay cesantía, al contrario las personas que llegan a la zona geoestacionaria son bienvenidas y se les ofrecen de inmediato varios tipos de trabajos relacionados con su profesión. En la Tierra la producción no se ve muy afectada con este éxodo. Paralelamente a la salida de sus habitantes aumentan también las construcciones de los grandes robots que hacen el trabajo de varios cientos, y en algunos casos de varios miles de personas. Como los robots son hechos ahora de un material muy resistente entonces no son naturalmente, sino en mínima parte, afectados por la gravedad terrestre. Sus víctimas son aun los seres humanos terráqueos que pueden resistir a este terrible y mortal enemigo con suerte solamente hasta cerca de los cien años.

Por estas razones relacionadas con la fácil suplantación de los trabajadores por los gigantescos robots, el éxodo masivo hacia el cosmos no ha afectado a la producción agrícola e industrial de la Tierra y en general por causa de la masiva emigración nunca se han visto disminuidas las otras actividades realizadas por los trabajadores. Los habitantes terráqueos gozan también, a raíz de la excelente economía de los habitantes del Anillo-geoestacionario, de una boyante riqueza, su comercio se ha extendido al cosmos y los residentes de aquí disponemos de muchas divisas para comprar enormes cantidades de cosas exóticas de nuestro planeta madre.

El proyecto de construir más ciudades-planetarias-espaciales como la nuestra tiene mucho futuro, lo demuestra el hecho que hay paralelamente otras cinco de ellas en construcción. Según otro de los proyectos que van a embellecer aún más el Sistema Solar, en un futuro no muy lejano, aparte de las instalaciones ya realizadas, se ubicarán también por miles las Ciudades-espaciales autónomas icosaédricas planetarias, por supuesto que tomando como modelo el Planetoide-artificial-001. Ya se atreven algunos periódicos a vaticinar fechas anunciando el año en que los Planetoides-artificiales o Ciudades Autónomas Icosaédricas Planetarias girarán en torno a otras estrellas y después escriben incluso asegurando en que siglo del futuro ellas extenderán su dominio trasladándose en torno al centro no ya de la Vía Láctea sino más tarde en torno al centro de otras galaxias del cosmos infinito.

La mayor parte de estos grandiosos proyectos del futuro se veían entrabados por la creencia de que la velocidad de la luz era la máxima en todo el universo.

Felizmente ahora ese teórico límite axiomático, de que la velocidad de la luz es una velocidad máxima dejó de tener validez. Ya a comienzos de este milenio, en julio del año 2000, comenzó el desplome del arcaico principio, aceptado solo axiomáticamente en la Teoría de la Relatividad que imponía esta imposibilidad de poder pasar la velocidad de la luz. En la presentación del artículo en la revista (julio/00) "Nature" el físico inglés Jon Marangos ya señalaba: "Los textos dicen que nada puede viajar más rápido que la luz, ni siquiera la luz misma. Nuevos experimentos demuestran que esto ya no es verdad, lo cual hace que surjan preguntas acerca de la velocidad máxima en que podemos enviar información".

Según nuestra filosofía, todos nuestros proyectos y todo lo que llamamos verdad y verdadero se deben afirmar solo en la realidad objetiva y tangible, o sea, comprobable con la experiencia. Ella solamente nos puede acercar a la verdad. Por estas razones no aceptábamos ni aceptamos que la velocidad de la luz o de cualquier otra partícula o campo tenga una velocidad que sea tomada como límite máximo y se considere una velocidad inalcanzable menos todavía que se coloque como un principio de la física. En las ciencias físicas ni en las otras ciencias, ya no se respeta el culto a la personalidad ni cultos a instituciones, hay cientos de físicos, químicos, biólogos, etcétera, que son notables pero no hay ni podrá haber ninguno infalible. Si no permitimos poner en duda alguna afirmación, solo por el hecho de que alguna persona de gran prestigio lo haya afirmado o postulado, entonces estamos haciendo una anti-ciencia.

Los límites no existen: ni para el espacio, ni para la materia, ni para el tiempo, menos pueden existir los límites de las cosas, conceptos o definiciones que dependen directamente o en combinación con el espacio la materia o el tiempo.

Para resolver el problema de tener naves que puedan adquirir velocidades cósmicas se necesitaba que la materia de que estén construidas tenga propiedades como las que nosotros ahora dominábamos.

Estos ingenios fueron llamados Naves espaciales gravitatorias con motores atómicos de fusión a reacción lumínica, o Naves-espaciales-atómicas, resultaron ser una de las cosas más útiles para el desarrollo de la vida en el cosmos. Al momento de construirlas no se pensó en lo que más tarde se irían a extender y a hacerse imprescindibles, a convertirse en nuestros artículos de primera necesidad. Se construyen las más grandes de estas gigantescas máquinas en muchísimas de nuestras fábricas. Están equipadas con diez motores atómicos de fusión con reacción lumínica los llamamos ahora Motores-atómicos-de-fusión-a-reacción-lumínica. Seis de ellos muy potentes capaces de levantar 300 toneladas hasta la altura de un metro en un segundo o sea Motores-atómicos-de-fusión-a-reacción-lumínica-300t.

Adquirimos en nuestro proceso evolutivo una propiedad muy notable, aun cuando vivamos en el delicioso Cosmos-ingrávido somos capaces de soportar sin grandes problemas, durante algunas horas o días, la aceleración de gravedad normal de la Tierra. Su característica principal de estas naves gravitatorias es haber aprovechado esta notable circunstancia de adaptación genética que nosotros tenemos. La gravedad terrestre no nos afecta demasiado y es soportable si actúa sobre nosotros durante algunas horas. Esto es aprovechado para los viajes a larga distancia, a la Luna o a los planetas. La astronave vuela produciendo en el interior de ella exactamente la gravedad terrestre, de ahí su nombre de gravitatoria. La astronave Nave-espacial-atómica está impulsada continuamente por poderosos motores a reacción lumínica, tiene una enorme capacidad de transporte si lleva una aceleración normal en su velocidad de alrededor de un metro por segundo durante cada segundo. La misma potencia de la nave, si se disminuye su capacidad de transporte original en diez veces, se logra tener, en el interior de ella, hasta la aceleración de la gravedad normal de la Tierra.

La primera astronave, con solo la capacidad de 100 personas, muy pequeña comparada con las actuales, se inauguró en el año 2028. Hoy hay en funcionamiento más de 3500 Naves-espaciales-atómicas. Las de la última generación han sido construidas con la capacidad de llevar 5000 personas con una aceleración de 1m/seg², llevan tanta gente como la sexta parte de los habitantes de cada Complejo-espacial-habitacional. La misma nave pero con solo 500 personas puede moverse constantemente con la gravedad normal de la Tierra. Se logra en estas naves con el hecho de mantener una propulsión continua, originar en su interior un gran confort sobre todo para los actuales habitantes de la Tierra ya que durante todo el viaje llevan la gravedad normal existente en la superficie de la Tierra, para nosotros que no estamos acostumbrados a sentir ni siquiera nuestro propio peso es algo duro pero soportable.

La navegación en estas Astronaves Naves-espaciales-atómicas es ideal si se quiere economizar tiempo y esto lo probé personalmente en el primer viaje que hice del Anillo-geoestacionario a la Luna. La astronave, con quinientas personas, partió produciendo una aceleración con sus motores que hacía que sintiéramos siempre la aceleración de gravedad normal de la Tierra en su interior, es decir allí en el interior nosotros pesábamos y las cosas caían como acelerando, con esta aceleración continua adquirimos una velocidad muy grande hasta llegar a la mitad del camino. En este lugar cerca de la mitad de camino, pararon un par de minutos los motores (nosotros quedamos de inmediato sin peso) y con un pequeño motor especial anexo se impulsó a la astronave invirtiéndola en 180 grados, en otras palabras se colocó a la astronave en la posición como si retornáramos de nuevo a la Tierra y se volvieron a hacer funcionar los potentes motores, de nuevo produciendo en nosotros la sensación de la aceleración normal de la Tierra. Es decir bastó con invertir el funcionamiento de la máquina y con esto por supuesto se invirtieron los motores de la máquina, para ir después “frenando” y llegamos suavemente a la superficie Lunar. ¡El viaje duró solamente un poco más de tres horas y media para recorrer una distancia de 400 mil kilómetros! El cálculo matemático que nos permite determinar el tiempo empleado en el viaje por una de estas astronaves es muy sencillo. Se trata de una astronave que vuela en las condiciones que les he dicho anteriormente. Para estos cálculos el tiempo lo simbolizaremos por T. El tiempo que demora la nave se obtiene, como el producto de dos, por lo que resulta al extraer la raíz cuadrada del cuociente entre la distancia a recorrer dividido por la aceleración de gravedad. Llamaremos s al espacio a recorrer o distancia hasta la meta o el lugar donde llegará definitivamente la astronave. Simbolizaremos por T al tiempo; y por V la raíz cuadrada.

T = 2* (√s/g) como g es la aceleración de gravedad y es conocido que ella vale g = 9,81 m/seg²

Y además para calcular en horas y no en segundos hay que dividir por 3600 y como el 2/3600=1/1800 resulta

T =(√s/9,81 )/1800 horas.

Como la distancia a la Luna es de s = 400 000 km =400 000 000 metros. Esto último de expresar en metros en vez de km se hace por ser g = 9,81 medido en metros/s². Se debe trabajar todas las distancias con compatibilidad o sea en este caso en metros. Entonces reemplazando tenemos.

T = (√400000000/9.81)/1800 horas = 3,55 horas.

Entonces la astronave hace el viaje de la Tierra a la Luna solamente en 3,55 horas. Si la nave lo hace no con la gravedad terrestre sino con una aceleración de variación de la velocidad en un metro por segundo durante cada segundo entonces por la misma fórmula el tiempo T =11,11 horas.

El cálculo para viajar a los planetas con la gravedad normal se hace de la misma forma como por ejemplo: viaje de la Tierra a Venus, la distancia, cuando Venus está más cerca a la Tierra, es de 41,9 millones de kilómetros. El viaje de la Tierra a Venus haciéndolo con estas astronaves con gravedad normal, a pesar de la enorme distancia, se hace solamente en 36 horas. La distancia, cuando Marte está más cerca a la Tierra, es de 77,8 millones de kilómetros ¡El viaje de la Tierra a Marte se hace en la Naves-espaciales gravitatorias con Motor-atómico a reacción lumínica o Nave-espacial-atómica en solo 49 horas! ¡Se puede volar con estos ingenios Nave-espacial-atómica adquiriendo cualquier velocidad y solo soportando en su interior la misma gravedad normal a que estábamos acostumbrados a resistir en la Tierra! Si va a un astro lejano la velocidad adquirida supera varias veces la velocidad orbital de los planetas. Con estas portentosas máquinas podemos darnos el lujo de ir en cualquier época del año a los planetas por lejanos que se encuentren. Todo el Sistema Solar se ha “achicado” enormemente con este sistema de viajes con propulsión continua y con gravedad normal en el interior de las naves. Es por eso que desde hace un poco más de treinta y tres años, en el año 2028 cuando echamos a volar estas máquinas maravillosas, nos sentimos realmente como dueños absolutos de todo el Sistema Solar. Hace un mes atrás se ha bautizado, la nave espacial gravitatoria con Motor-atómico a reacción lumínica, con el nombre de Nave-espacial-atómica número 3500 y se siguen fabricando en serie y cada mes hay otras diez máquinas nuevas incrementando este número sin cesar. Los motores de estas naves parecían en su tiempo como los límites en potencia. Seis motores de los Motores-atómicos-de-fusión-a-reacción-lumínica-300t, llevaban a quinientas personas impulsándolas constantemente y produciendo en el interior de la nave la sensación de tener la aceleración de gravedad normal o sea la misma que se sentía sobre la superficie de la Tierra, parecía que tener esta fuerza era más que suficiente como una excelente potencia para nuestros motores. Sin embargo para traer los materiales de los asteroides estos aparatos resultaron ya muy pequeños. Los gigantescos motores a reacción lumínica de las Naves-espaciales-atómicas son unos enanos al lado de los motores que están destinados a colocarse en los asteroides para cambiarlos de órbita, para estos usos entonces el gasto de energía se mide en varios kilos de uranio corriente o normal al día. Allí lejos de donde vive el hombre es posible utilizar este viejo combustible del uranio ya que sus desechos radiactivos se disparan a una órbita galáctica.

Ya estamos moviendo cuerpos celestes que tenían órbitas inamovibles por miles de millones de años. El Sistema Solar completo es, para nuestra nueva generación, lo que era antiguamente la Tierra para nosotros. Hoy es tan fácil viajar a otro planeta como lo era a comienzos de siglo viajar a otro continente. Con instalaciones de observatorios y colonias de nosotros, nuestro mundo se ha extendido hasta los límites del Sistema Solar pero también se ha ensanchado o profundizado en todas sus direcciones. Hace unos sesenta años, todo el enorme desarrollo que tenemos conseguido hasta hoy, era concebido por los aficionados a la anticipación científica, como un producto solamente de una novela de ciencia-ficción con pronósticos adecuados por lo menos para llevarlos a cabo en varios cientos de años más adelante.

El universo más cercano es ahora verdaderamente nuestro, cerca de casi todos los planetas del Sistema Solar hay algunos satélites artificiales con investigadores permanentes. Solamente en el planeta Marte hay colonos humanos, ya sea investigando o bien explotando los minerales de partes de su superficie. En las superficies de los otros planetas, dadas las enormes dificultades de temperaturas elevadas o gravitaciones insoportables, no ha sido posible establecerse en forma definitiva. En muchísimos satélites de los planetas, empezando por la Luna, hay colonos investigadores o viviendo en los laboratorios ubicados en su superficie, o bien viviendo en los satélites artificiales ubicados en las cercanías casi rasante con las superficies de los satélites naturales o en órbitas muy cercanas a los propios planetas.